¿Qué Pasa?

Los “superpoderes” de las hojas de limón

Los “superpoderes”  de las hojas de limón

En los últimos días sentimos que nos derretimos por el sofocante calor, por lo que con más frecuencia nos atacan esas ansias de tomar líquidos, y como una forma de saciar esa sed y refrescarnos, nuestro cuerpo además de agua, nos pide a gritos un vaso de limonada bien fría.

Además del jugo de esta fruta que nos beneficia, y su cáscara, utilizada para ambientar nuestro hogar; hay una parte de la planta que seguro siempre ignoras y simplemente le prestas atención cuando debes barrer el patio. Nos referimos a las hojas, pues desde los tiempos de nuestras bisabuelas, estas se utilizan para hacer remedios gracias a sus múltiples propiedades medicinales.
¿Sabes en qué casos puedes utilizarlos? aquí tienes la lista:

Mareos y vómitos: gracias a sus propiedades exterminadora de parásitos, el té de hojas de limón, te ayudará con estos molestos síntomas.

Sistema inmunológico: sus beneficios nutricionales permitirán que tu cuerpo aumente la producción de glóbulos blancos, lo cual genera resistencia a diversas enfermedades.

Resfriado: gracias a su contenido de vitamina C, las hojas del limón previenen la gripe, la tos y los resfriados. Asimismo, favorece la expulsión de los gases, alivia los cólicos abdominales y dolores menstruales.

Digestión: Para los problemas digestivos como la diarrea es una buena alternativa natural, pues limpia y depura el cuerpo.

En resumen, puede servir como: desintoxicantes, astringentes, antisépticas, antiparasitarias, digestivas, sedantes y antiespasmódicas.

Un Apunte

Té de hojas de limón ¿Cómo prepararlo?
Ingredientes
– 10 hojas bien suaves.
– Un litro de agua.
– Un poco de miel de abejas o stevia.
Preparación
Calienta el agua en una olla a fuego medio, agrega las hojas lavadas, y deja en el agua por unos 5 minutos.
Posteriormente pasado el tiempo, apaga la estufa y deja reporsar el té por unos 20 minutos.
Para servirlo en una taza cuela con un colador. Puedes almacenar el té en una botella de cristal en la nevera y calentar al día siguiente nueva vez.