Opinión

Mal administrador

Mal administrador

Al desaparecer la tiranía trujillista en el país había muy pocos burgueses. Todos los ingenios azucareros y muchas empresas industriales, en diferentes áreas, pertenecían a la familia Trujillo, prevaleciendo el monopolio económico durante el trayecto de la dictadura.

Con la muerte de Trujillo todas esas empresas pasaron a ser patrimonio del Estado. Los ingenios azucareros se agruparon en lo que se denominó Consejo Estatal del Azúcar y todas las demás empresas, dedicadas a otros renglones, se inscribieron en Corde.

Los ingenios y las empresas de Corde siempre se administraron, gobierno tras gobierno, con criterios políticos, sin valorar la competencia profesional de las personas designadas, las que regularmente acudían a los cargos a servirse y no a servir a su pueblo.

Y las nóminas de los ingenios y las empresas de Corde eran el refugio económico de las clientelas de los partidos gobernantes. Lo propio ocurrió siempre con el Inespre, la Lotería Nacional y la Corporación Dominicana de Electricidad, entre otras empresas e instituciones del sector público.

No conforme con el botín de enriquecimiento ilícito que constituía el CEA Y CORDE, en el gobierno de Leonel Fernández, período 1996-2000, se decide vender a estas empresas, a precios de vaca muerta, empeorando la situación para el interés nacional, porque ya no están las empresas, pero tampoco se sabe a dónde fue a parar el dinero. Y nadie está preso.

La corrupción administrativa y la impunidad judicial son factores determinantes en el fracaso de la conducción de las empresas e instituciones del Estado, a tal punto que el país se ha ganado el primer lugar en malversación pública, a nivel mundial, en mediciones realizadas por organismos internacionales.

 Mientras las empresas del sector privado se han diversificado y crecido enormemente, las del Estado registran grandes desfalcos y quiebras. La diferencia radica en los criterios administrativos usados en ambos sectores. El Estado dominicano es mal administrador, porque ha sido la intención de los gobiernos que han manejado sus recursos.

El Nacional

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