LOS ANGELES. Los Astros son conocidos por hacer algunas cosas fuera de lo común, tanto con la gerencia de Jeff Luhnow como bajo la tutela del manager A.J. Hinch en el terreno.
El miércoles en el Juego 7 de vida o muerte en la Serie Mundial, Hinch volvió a implementar la estrategia de dejar que un lanzador abridor cubriera varios innings en relevo y terminara el partido.
En este caso, fue Charlie Morton, quien permitió dos hits y una sola vuelta en 4.0 entradas para adjudicarse la victoria en el triunfo por 5-1 de los Astros sobre los Dodgers.
De esa manera, Houston se coronó campeón de Grandes Ligas por primera vez en su historia de 56 años.
“Estaba cómodo dejándolo cerrar el juego con tres innings, pero lo hizo en cuatro”, dijo Hinch. “Ahora, teníamos refuerzos si necesitábamos ayuda”.

