ROMA (AP) .- Decenas de miles de personas, entre ellas periodistas y activistas de los medios de difusión, se congregaron el sábado en una plaza de Roma y acusaron al primer ministro italiano Silvio Berlusconi de intentar silenciar a sus detractores. Berlusconi, un magnate de los medios informativos, rechazó las acusaciones por considerarlas un chiste y tildó la manifestación de una farsa.
Esta semana dijo que en Italia hay más libertad de prensa que en cualquier otro país occidental. Berlusconi es propietario de la mayor cadena privada de televisión del país. Como primer ministro, junto con su coalición conservadora, ejerce un control indirecto en la estatal RAI.
El primer ministro demandó recientemente a dos diarios izquierdistas por su cobertura de un escándalo sexual que le afectó tangencialmente.
El primer ministro dijo a la cadena de televisión RAI que en los medios informativos hay demasiados bribones. Muchos de los asistentes que llenaron la Plaza del Pueblo en el centro de Roma llevaban camisetas con la leyenda Ahora demándame también!.
Otros empuñaban un cartel que decía Bribón o Art. 21, en referencia al artículo de la Constitución italiana que garantiza la libertad de expresión y de prensa.
La manifestación fue organizada por el sindicato de periodistas.
