LOS ANGELES. AP. Manny Ramírez fue al plato 16 veces durante la serie de cuatro juegos de los Dodgers contra los Astros de Houston 11 veces con las bases limpias y solamente dos con un corredor en posición anotador. En una de esas ocasiones, él fue caminado intencionalmente.
El toletero terminó sin empujadas y dos hits en 14 veces al bate, pasando la mayor parte del tiempo felicitando a compañeros. Tal fue el caso de nuevo el domingo, cuando Ramírez dio la bienvenida a Matt Kemp a la cueva después que Kemp anotara cada una de las carreras en la victoria de los Dodgers 4-3. Ramírez se ponchó cinco veces en su primera serie en casa desde que regresó de la suspensión de 50 juegos, y está aún buscando el jonrón que rompería el empate entre él y Mickey Mantle en el puesto 15 en la lista de todos los tiempos.
Yo pienso que él no está manejando el bate en la forma como estaba antes de la brecha del Juego de Estrellas, así que no hizo daño, dijo Brad Ausmus, quien tuvo un par de dobles productores contra el equipo con el que pasó las previas ocho campañas. Manny puede ser la clase de tipo al que la brecha puede lastimar un poquito. Es normal que un bateador atraviese por un letargo, pero los de Manny son generalmente más cortos que los de otra gente. El está a tono con su swing.

