Debo confesar que los últimos lanzamientos de políticos al espacio público han ratificado mi pasión por los paracaídas. No sé quien les ha dicho a los y las políticos/as que sus mejores asesores son los relacionistas públicos. Generalmente éstos tienen maestría en espectáculos públicos: parafernalia técnica, luces, color, pero un desconocimiento total de la comunicación real con las masas, algo que dominan a fondo los y las educadores populares, a saber:
1-En un primer discurso como candidato o candidata a la presidencia lo que importa no es presentar el programa completo de gobierno. Se sabe, científicamente hablando, que después de 20 minutos, a más palabras menos atención.
2-El candidato o candidata no necesita leer, ni teleprompter ni discurso escrito. Se supone que domina sus ideas principales y puede trasmitirlas con seguridad y confianza, casi de manera coloquial, a quienes le escuchan.
3-Lo que queda en el recuerdo de los y las interlocutores son tres o cuatro ideas centrales, una por área de acción. Sobre esas se remacha y se retorna, hasta que los puntos fundamentales son internalizados por la audiencia.
4-La retórica a lo Fidel y Peña, es algo de los 60. Para entender el tono de los líderes de nuevo cuño hay que estudiar a Correa y Evo, dos de los servidores públicos más ecuánimes y claros con que cuenta América Latina.
5-Hay que identificar, previo a los discursos, los nuevos nichos de la acción política. Ejemplos, es evidente que en un país eminentemente joven, los y las jóvenes son un objetivo fundamental de las campañas. Lo mismo sucede con las jóvenes que son madres solteras. La violencia doméstica es endémica en este país, y he ahí otro nicho importante que permite el acceso a multitudes.
6-Hay que estudiar la biografía de los políticos exitosos para aprender de sus estrategias.
Nelson Mandela se graduó de abogado y entendió que el primer gran problema de los jóvenes negros y pobres en los barrios marginados de Sudáfrica era la represión policial. Con su mejor amigo, creó una oficina de asistencia legal en Cape Town. Otros y otras abogados/as se sumaron a esa iniciativa y abrieron oficinas en otros barrios víctimas del mismo problema. ¿Resultado? Mandela es un dios para la juventud surafricana, la cual le ofreció apoyo militante en la lucha contra el Apartheid.
7-Si vivimos comentando las deficiencias del sistema educativo nacional, las cuales se reflejan sobre todo en el manejo oral del lenguaje, la dicción es un elemento fundamental. Hay que grabarse y escucharse y hacer las correcciones de lugar.
8.-Siguiendo esta guía, les aseguro que podremos sentarnos frente al televisor a disfrutar las propuestas de quienes se quieren sacrificar por la Patria.

