Una langosta y un pez escorpión son observados entre corales a más de mil pies de profundidad en el océano Atlántico en la costa sureste de los Estados Unidos. Científicos estudian las profundidades de las aguas en un área de 23 mil millas desde Carolina del Norte hasta Florida, donde han sido prohibidas las exploraciones mineras y la pesca para evitar daños en su ecosistema. AP

