Marcelo Felipe Bermúdez Estrella, es un gran artista, y ser humano de excepción, escultor y pintor, nació en Santiago de los Caballeros el 21 de abril de 1934, hijo de los esposos Segundo Manuel Bermúdez Morel y señora Estela Estrella, segundo de trece hijos del matrimonio.
Realizó estudios primarios en el colegio Evangélico y secundario en el Ulises Francisco Espaillat, concluyendo el bachillerato en el Washington Irving High School de Nueva York, graduándose de Planificación Económica en el People Collage de Copenhague, Dinamarca, regresando al país en 1962.
Se integró a los movimientos políticos opuestos a la tiranía del generalísimo Rafael Leónidas Trujillo, un gran peligro y temeraria osadía, que lideró el doctor Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo), y Marcelo sufrió torturas en la ergástula de La Victoria..
Devoto seguidor y admirador del escritor Juan Bosch, combatió con las armas a El Triunvirato espúrio que derrocó al presidente Juan Bosch el 25 de septiembre de 1963, acompañando a Manolo Tavárez en la aventura quijotesca é inviable de Las Manaclas, el 23 de octubre 1963, de la que se salvó a chepa, preso, lo libertó el coronel Hernando Ramírez, original líder de la guerra de abril de 1965.
Una valiosa juventud sin un ápice de nociones políticas, conducida al martirio por Manolo Tavárez, accionados por los pivotes de los sufrimientos carcelarios y la influencia de Fidel Castro que derrocó el 1 de enero de 1959 la tiranía del general Fulgencio Batista en Cuba.
En una segunda experiencia traumática, Marcelo Bermúdez integró el 23 de octubre de 1963 a la tropa que lideró Manolo Tavárez en la insurrección de Las Manaclas como protesta al golpe de Estado que derrocó al presidente Juan Bosch el 25 de septiembre de 1963, salvándose milagrosamente cuando cayó preso y lo liberó el coronel Hernando Ramírez, original líder de la guerra de abril de 1965, exiliado en Venezuela y retorna al país al terminar el conflicto bélico.
Funda entonces la librería Historia, saqueada por la arbitrariedad al inicio de los históricos llamados Doce Años del presidente Joaquín Balaguer, donde los derechos individuales fueron vulnerados de manera y la disensión de las izquierdas ahogada en sangre, con el pretexto de que vendía libros de izquierda.
El vicepresidente de la República en ese primer período de Los Doce Años, licenciado Francisco Augusto Lora, impidió maltratos y una posible eliminación física de Marcelo.
En el primero de los tres gobiernos del presidente Leonel Fernández, fue designado gobernador de la provincia de Santiago el 16 de agosto de 1996, y luego embajador en la República de Corea del Sur.
El artista
Cuando Marcelo era un niño, el maestro Radhamés Mejía le enseñó a moldear figuras de barro en la escuela Paraguay, detalles que le reveló en una conversación fortuita al médico psiquiatra Antonio Zaglul, quien lse sugirió dedicarse a trabajar el barro para la escultura. Ahí nació el artista que tenía subyacente Marcelo Bermúdez.
Juan Bosch lo inscribió en el PLD, del que es miembro del Comité Central, aunque posee más méritos que algunos de los que forman el Comité Político, la logia de acero que conduce al PLD y al país.
Marcelo perdió dos dedos de la mano derecha esculpiendo a las hermanas Mirabal, que luego obsequió al Ayuntamiento de Santiago de los Caballeros.
Aunque Marcelo se considera autodidacta, recibió clases de pintura de los profesores Radhamés Minier y Conrado Asencio, y aprendió de los escritores Juan Bosch, Pedro Mir, Danilo de los Santos, Cándido Gerón, Bruno Adriani y C. Basi, y del escultor Cuqui Batista.
En su taller de la Zona Franca de Santiago, donde asiste a diario, recibe a sus amigos y artistas, en una galería inmensa, abierta, sin paredes, y también siembra hortalizas que regala a sus amigos. Marcelo es un creador de arte y riqueza.
La Cámara de Diputados reconoció su valía profesional, revolucionaria, como se humano de excepción, el 15 de junio del 2000.
En su amplio taller están desplegadas las fotos de todos los conspiradores de enero de 1960 del 14 de junio para derrocar la tiranía de Trujillo, un espacio sobrecogedor, con la presencia de varias de sus esculturas y pinturas, todo explicado por Marcelo Bermúdez con su gran espontaneidad, sentido del humor, sin un atisbo de rencor por todos quienes le motificaron y maltrataron por su ideario y conducta política, abierto a todos, espléndido y desestresante.
Reconocimiento
La Cámara de Diputados entregó un pergamino de reconocimiento a Bermúdez Estrella, por su lucha a favor de la democracia dominicana y sus aportes al desarrollo económico, social y cultural del país.
Durante la ceremonia, el presidente de la Cámara de Diputados, Julio César Valentín, elogió la actitud de desprendimiento y entrega de Bermúdez, de renunciar a todo.
