Opinión

Marchando verde

Marchando verde

Me bastó abordar tres taxis durante una misma semana para darme cuenta de que la maquinaria de descrédito de la Marcha Verde estaba en pie. Sin rodeos, los tres taxistas me plantearon que era una “pena que la Marcha Verde que empezó tan bien se estuviera politizando”. Quise preguntarles si trabajaban para el DNI, ya que aquí estos entienden su función como desacreditar la disidencia, no el crimen organizado, pero fiel a mi formación me limité a decirles que había una diferencia entre politizarse y partidarizarse y que ellos, sin admitirlo, tenían una posición política al declararse como “apolíticos”.

Se callaron ipso facto.
He estado también contabilizando los ataques de las 3,000 bocinas pagadas por el Gobierno y sus columnas, donde intentan atribuir al liderazgo de un renombrado periodista el auge de la Marcha, contribuyendo a su ya inmenso prestigio personal.
Un querido peledeista trató de convencerme de que la corrupción es una solución pragmática a la necesidad de los Partidos de mantenerse en el poder. “Si las oligarquías, para las cuales gobernamos, nos facilitaran el dinero no tendríamos que acudir al financiamiento internacional, ni a los llamados actos de corrupción, que no son más que los pagos que exige todo el que provee un servicio, en el país que sea.

¿Ya leíste el periódico “Aliancista” de Alianza País? Ahí comprobarías que no es necesariamente el Partido el que se beneficia sino su funcionarato. Ahí se denuncia y documenta una cincuentena de casos, entre ellos las 29 empresas ocultas, no contabilizadas por la Cámara de Cuentos, de Diandino Pena; los beneficios de la mafia inmobiliaria del CEA, CORDE y OISOE; el escándalo de los scanners de la JCE; los robos en el MINERD; INAPA; Ministerio de la Juventud; Legisladores; y los Tucano, entre otros. Una denuncia con nombre y apellido, y montos detallados, fruto de una investigación del Dr. Guillermo Moreno.

Ese periódico impide que el presidente Medina continúe haciéndose el loco, sin arrestar a nadie, sin incautar bienes que son del Estado y continúe empeñado en proyectos que serán su Waterloo, como Punta Catalina. Y por ende, autoincriminándose en la sangría nacional que implica los millones que malversa el PLD.

Como muestra un botón:

Con los 192 millones de dólares de Odebrecht, se podrían construir 89 estancias infantiles; 143,064 viviendas de bajo costo para pobres; 198 centros de salud primaria en el campo y barrios marginales; aumentarle el salario a 11,700 agentes de la Policía y duplicarle el salario a todo el profesorado del país.

Por eso, la gente participará este 28 en la Marcha Verde, aunque le pese al demonio y toda su compañía. ¡Viva Jesús, viva María y el Espíritu Santo!

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación