A nadie sorprendió el público endoso de Margarita Cedeño de Hilary Clinton. Era parte de su estrategia para situarse frente al poder norteamericano como líder política con aspiraciones a la presidencia de la res-pública.
Margarita, ha salido inmune de múltiples acusaciones. Primero, las del periodista de Santiago, que la acusó de tener una cuenta en euros en Europa y luego no lo pudo demostrar; después de la acusación de haber recibido del Banco Popular, vía su comadre Rosa de Grullón, un apartamento en París (algo por lo que tienen preso a Lula, aun sin pruebas), y finalmente de las acusaciones contra su hermano, un “empresario” acusado de voraz geofagia en su supuesta usurpación de un balneario en Jarabacoa, (en perjuicio de los y las que siempre nos bañamos en él cuando era público) y de aquellos cuyos patios colindan con el río, caso del compositor Manuel Tejada, cuya demanda llegó hasta la Suprema.
Al margen de todas estas acusaciones y montañas de rumores bien o mal fundados, Margarita ha ido construyendo cuidadosamente una base política propia, en base a su programa Progresando, el cual se estima tiene un millón de usuarios, entre beneficiarios directos e indirectos, de los bonogás, bonoeducación, bonoalimentación, bonoelectricidad. Ejército de mujeres que, uniformadas, dice presente en la generalidad de las actividades que realiza la vicepresidenta.
A sabiendas de que Danilo empeñó su palabra cuando limitó su presidencia a dos periodos y nada más, en un discurso donde increpó a Leonel y sus seguidores por no “entender” la conveniencia de un periodo de gobierno similar al de USA; y de que Leonel Fernández es una persona altamente cuestionada por el gobierno de los Estados Unidos por su supuesta complicidad en casos de corrupción, que han sido documentados de manera exhaustiva por el Dr. Guillermo Moreno, Margarita se sabe la única carta de negociación entre esos dos rivales, y frente a un Partido con insignificantes candidatos, de vasta impopularidad, a la presidencia.
Es por eso que se mantiene atenta a toda mujer que pueda hacerle sombra, y Faride Raful, quien ha heredado la inteligencia de su padre y el encanto de su madre, y ha expresado con claridad su determinación a ser presidenta de este país, es una competencia real para sus planes.
Por eso, cuando Faride se lanza prácticamente sola, sin consensuar su denuncia sobre los pagos a los afortunados brasileros, con el bloque progresista de la Cámara de Diputados, le abre a Margarita una brecha para proyectarse como defensora de una joven diputada y proponente de la lucha contra la corrupción, desplazando a Faride de las primeras planas. Brillante jaque mate y una lección para Faride.

