PANAMÁ, AP.- Mariano Rivera aún se sorprende de su elección al Salón de la Fama del béisbol de forma unánime.
El ex lanzador de los Yankees de Nueva York aseguró este lunes que no le pasaba por la cabeza que iba a convertirse en el primer pelotero de las Grandes Ligas en ser elegido con los 425 votos de los cronistas del béisbol estadounidense, y que lo más importante para él era estar en un lugar al lado de “patriarcas” latinoamericanos que abrieron caminos en las mayores.
“Te digo la verdad, no lo esperaba”, dijo con una sonrisa Rivera en una nutrida rueda de prensa en el marco del inicio de la Serie del Caribe de béisbol en su natal Panamá. “Lo principal es llegar y representar a América Latina, como (el dominicano Juan) Marichal y (el boricua Roberto) Clemente, que abrieron cancha para nosotros. Hacer lo mismo es emocionante”.
Rivera visitó el viernes Cooperstown, donde será exaltado al museo de los inmortales el 21 de julio, y dijo que le emocionó estar en un lugar donde están esos “patriarcas”.
“Es algo impresionante poder tocar la placa de nuestro hermano Carew”, destacó Rivera, en alusión al panameño Rod Carew, el primer panameño en ser exaltado al Salón de la Fama, en 1991.

