Los inestimables servicios que durante 51 años ha prestado la Asociación Dominicana de Rehabilitación son ponderados por todos. Gracias a esa entidad que tanto amor y dedicación ha levantado doña Mary Pérez de Marranzini y otros entusiastas colaboradores son muchos los discapacitados que han superado sus limitaciones físicas.
Se han hecho artesanos, técnicos, profesionales, convirtiéndose en vidas útiles a la sociedad.Tras la auspiciosa labor que ha desarrollado en Santo Domingo y otras ciudades, la Asociación contempla expandir sus centros a la zona fronteriza y otras comunidades que requieren sus servicios.
Para ello requiere recursos que su presidenta ha clamado al presidente Danilo Medina. Rehabilitación, que de enero agosto, capacitó a 300 discapacitados para que puedan ganarse la vida a través de un oficio, sí merece esa asistencia que la señora Pérez de Marranzini ha solicitado. Solo en lo que va de año ha atendido a unos 31 mil pacientes.

