POR Juan Arístides Taveras Guzmán
información@elnacional.com
Muchos siguen leyéndome en tantos años. Logro lo que busco en forma sana. El profesor Balaguer me dijo en tres ocasiones, usted es una hormiga. Confieso que la primera vez no me gustó. La segunda vez que me lo dijo, en forma muy paternal y me señaló: He notado que muchos dirigentes que vienen a verme de lugares distintos y lejanos, hasta de la frontera, y me informan que usted estuvo por sus localidades dando charlas, o cursillos de formación política.
Destaco que cuando fui precandidato pude quedarme como el candidato del partido, pero la ambición me faltó, para bien o para mal, decliné alegando que no quería a Balaguer para jugar pelota sino para aprovechar sus ideas que todavía eran lozanas y concitaban apoyo en los jóvenes. Esto fue en 1986.
¡Qué trabajo más laborioso hicimos! Por eso ganamos tantas contiendas.
No olvido esos encuentros de los jueves en la Ortega y Gasset. Mi gran amigo, el General Neit Nivar, me confesaba que ciertas personas en ocasiones, iban donde Balaguer diciéndole: Doctor, ese mocano se va a quedar con el partido. A las reuniones de Taveras Guzmán va tanta gente que los vehículos van desde la Kennedy a la 27 de Febrero, eran miles de personas y una vez Balaguer dijo ¿Qué dice y ofrece? Decian las personas que Iban por intrigar: Nada, doctor, ni agua, él dice que este movimiento de los 99 es para alimentar al PRSC para que crezca y que Balaguer seguía siendo el líder principal del partido, con vista y sin vista. Balaguer terminaba diciendo Eso es lo que yo quiero que me hagan yo no veo problema en lo que hace este valioso dirigente.
De verdad que mis memorias podrían ser interesantes, porque tendría que volver hablar como nos dejó don Leonel Fernadez Reyna a tantos en fila. ¿Quién pensaba que sería Leonel en 1996? Nadie lo aseguraba cuando don Juan Bosch me dijo, siendo yo Canciller en una recepción: Canciller confío en usted para decirle algo muy confidencial, dígale a Balaguer que él y yo ya hedemos y que no encontramos un Presidente amigo y por ser tan viejos no nos harán caso; dígamele a Balaguer que tengo una esencia prepara do, Oro Molido, dígale que me dé una mano, a favor de Leonel Fernadez Reyna Sólo Dios sabe como llevé aquel recado y se lo perfumé a Balaguer, quien se sorprendió. Le dije que ojalá pudiera darle una mano luego al propio PRD.
Es una pena, sigo viendo personas que lo critican todo, inclusive también el viaje de nuestro presidente Fernández Reyna ahora en la Cumbre de los No Alineados. Este viaje lo veo como muy importante y sé que como nadie nuestro presidente moverá mar y tierra para que la ONU y la OEA y la Comunidad Internacional restablezcan la constitucionalidad desatinadamente rota en Honduras.

