Semana

Más poemas de Díaz Goris

Más poemas de Díaz Goris

Es psicólogo, mercadólogo, pedagogo y, por supuesto, poeta. Imparte clases de psicología y de inglés en la universidad APEC, en Santo Domingo

    El poeta Víctor Díaz Goris, nació el 26 de mayo de 1966, en San José de las Matas, Santiago. Es psicólogo, mercadólogo, pedagogo y, por supuesto, poeta. Imparte clases de psicología y de inglés en la universidad APEC.

Como otros diarios del país, Semana ha publicado ensayos y poemas de su autoría. En esta ocasión, entregamos algunos poemas de la serie Poemas a una Mujer, incluidos en su libro inédito “Los Caminos del  Fuego”.

Retorno

Vengo desde la noche,

Es decir, desde la tristeza,

Con un  nombre de mujer

Quemando mis labios

Y un  recuerdo latiendo

En mi pecho,

Con el fulgor de unos  besos

Colgado de mi sombra,

Y el dolor de un olvido

Que sabe a veneno.

Vuelvo, bajo la cifra del silencio,

Con el aroma del fracaso

Surto en mi piel,

Y una diadema de angustia

Ceñida a mi frente,

A la grupa de un recuerdo

Que no me aleja del dolor.

Vuelvo, traficante de espumas,

A morir desnudo,

Asesinado por la angustia

Y unos labios de mujer.

Amarte

Amarte sobre la espuma de las olas,

Bajo la voz de las orquídeas,

Sobre la sangre del arcoíris.

Amarte entre la nube y la espada,

Nocturnamente mía,

Tardemente  ajena.

Amarte bajo la caricia de un arpa,

Al galope de un violín,

Bajo la sombre de un nenúfar

Que se desangra en la madrugada.

Amarte de ti, de mi,

De nosotros,

Con los labios llenos de escarcha,

Vivos nada más

Por el color de los besos.

Amarte sobre una estrella

Que también sepa tu nombre.

Amarte sobre la cifra, inacabada,

Del silencio;

De pie, de espaldas,

Sentados,

Bajo el olor de las uvas

O sobre el color del trigo,

Amarte de prisa

O lentamente,

Pero amarte,

Amarte, amarte…

Después de un beso

Después de un beso

Puede haber un terremoto

O nacer una rosa,

Puede nacer un arcoíris

O el horizonte

Convertirse en mujer,

Puede haber ceniza,

O Cielo,

Puede haber odio

Deseo, o paz.

Después de un beso

Puede nacer la primavera

O engendrarse el otoño,

puede volar un ángel

O un demonio atacar,

después de un beso

Puede haber miedo,

O el destello de la alegría

que da un a mor de ayer.

Después de un beso

Puedes nacer de nuevo…

O morir otra vez.

Una piel por descubrir

Anhelo besar tu piel

 Bajo el rumor de nubes

 Que se demora en tu mirada,

 En la suave inquietud

 Que va poblando mis manos.

 Ansío besar tus labios

 sobre el plácido vuelo

 De los cisnes

 Que van cayendo

 Desde tus ojos,

 En la inquieta suavidad

 Que desnombra mis deseos.

 Quiero poseer tu cuerpo

 Bajo el aroma de luna descalza

 Que desciende desde tu voz,

 En la ardida quietud

 Que va quemando mis dedos.

 Quiero tener tu alma

 Atada a la mía,

 Como un estandarte,

 Sobre el recuerdo humeante

 De dos cuerpos

 Que se ansían.

Comunión

Donde la noche se encuentra

Con tus ojos

Hay un unicornio sin cabeza

Escribiendo tu nombre

En la piel del viento,

Hay una explosión de colores

Con la forma de tu voz,

Hay un reflejo de aromas

Con rostro de mujer,

Caledonia de azahares

Crucificada a mi tristeza.

Cuando la noche y tus ojos copulan,

La ceguera se convierte en sol,

Y la tarde es un puñado de rosas

Alzando el vuelo desde tu piel.

Cuando la noche y tus ojos duermen,

El mundo se detiene,

Para no perturbar.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación