BAGUA, Perú, (AFP).- La muerte este sábado de nueve policías tomados como rehenes por indígenas en una estación petrolera, aumentó a 31 la cifra de fallecidos en 24 horas de violencia en la amazonía peruana, desatada por un operativo para desbloquear una carretera que tomaron los nativos.
«De los 38 policías tomados como rehenes en la estación petrolera, hoy 22 de ellos han sido recuperados vivos por el Ejército, 9 fallecieron muertos por los nativos y hay 7 desaparecidos», dijo el general Miguel Hidalgo, jefe del estado mayor de la Policía, al anunciar el desenlace de una operación de rescate de los retenidos 12 horas antes.
El general del ejército Raúl Silva, jefe de la VI brigada de la selva peruana, con sede en Bagua, y quien asumió la autoridad civil en la zona en conflicto, indicó que los cuerpos de los policías muertos estaban siendo recuperados por soldados en el monte.
Los policías muertos el sábado elevaron a 22 la cantidad de uniformados caídos desde que estalló la violencia el viernes en la mañana, según declaraciones del primer ministro, Yehude Simon, quien también señaló la muerte de 9 civiles, advirtiendo que podría haber más.
«Oficialmente hay nueve nativos muertos, no digo que no puede haber más, pero la Fiscalía y los centros de salud nos irán informando», dijo en conferencia de prensa.
Versiones extraoficiales y de prensa estiman en 15 el total de civiles muertos, en todos los hospitales de la zona. Los medios locales hablan hasta de 25 muertos civiles.
El jefe militar instó a la población a la calma y a respetar un toque de queda en las localidades de Bagua, Bagua Grande y Jaén que rige por tiempo indefinido desde las tres de la tarde hasta las 6 de la mañana del domingo.
La ciudad de Bagua, epicentro de las protestas, amaneció militarizada y bajo una tensa calma luego de la violencia registrada el viernes cuando la población quemó y asaltó ocho locales públicos, comprobó la AFP.
La violencia también se replicó en las cercanas poblaciones de Bagua Grande y Jaén, objeto de incendios, saqueos y tiroteos durante la tarde del viernes.
La carretera desbloqueada por la policía -en la acción que desencadenó 24 horas de intensa violencia- ya se encuentra con el tránsito vehicular restablecido entre la selva y el norte del país.
Esa carretera había sido tomada hace diez días por unos 2.500 nativos, como parte de una serie de protestas de las 65 etnias amazónicas.
Los indígenas están en pie de lucha desde comienzos de abril para que el gobierno derogue decretos que, consideran, ponen en peligro sus tierras y su supervivencia y buscan la explotación de hidrocarburos en la región sin su consentimiento.

