La pasada semana, recibí la segunda dosis de la vacuna Pfizer en el hospital Jackson de la ciudad de Miami. Las molestias fueron mínimas y desaparecieron en pocas horas. Ahora, debo esperar unos 14 días hasta que mi organismo genere suficientes anticuerpos para darme un 95% de protección. Claro debo continuar con el uso de la mascarilla.
Es desalentador que algunas personas, incluso con experiencia sanitaria y buena intención, tengan dudas o temores ante las vacunas de ARNmensajero. Aunque se trata de las primeras vacunas que usan esta tecnología, los requisitos exigidos en el desarrollo de las mismas, han sido más estrictos que los de cualquier otra vacuna conocida.
Las vacunas son seguras y confiables; millones de personas las están recibiendo y durante estos meses se verificaron muy pocos casos de reacciones alérgicas. (menos que influenza, tétanos o sarampión) Para garantizar su efectividad y seguridad el transporte y almacenamiento deben estar bajo una cadena de frío de ultracongelación (-70 grados), lo que todavía representa un gran reto para nuestro país.
Son mas de 150 el número de vacunas que están en pruebas, cinco de ellas se están ya utilizando.
Se espera que en las próximas semanas se pueda disponer de otras dos (Nóvavacy Johnson and Jonhson) esta última solo requiere una dosis y refrigeración normal. Hasta la fecha, nuestro país tiene contratos de compra para 20 millones de dosis con la Pfizer, la AstraZeneca y el “pool” del mecanismo COVAX propuesto por la OMS.
Desafortunadamente ninguna llegará de inmediato, ni tampoco en las cantidades requeridas. Los países ricos han acaparado toda la producción y la logística en sus procesos de vacunación van muy lentos. Solo Israel, que hizo negociaciones especiales con las farmacéuticas, ha recibido un considerable número de dosis y ha avanzado rápidamente en la vacunación, logrando revertir la curva de contagio.
La incertidumbre que persiste, es que no sabemos cuánto tiempo dura el efecto protector de la vacuna, igualmente hay temor a que aparezca un nuevo coronavirus o que este pueda mutar y hacerse resistente a las vacunas. Sin embargo, con las nuevas tecnologías ya se esta trabajando en una nueva generación de vacunas. Es importante vacunarse, como también lo es el uso de la mascarilla.
Por. Ernesto Guerrero
guerrerocamiloe@gmail.com

