Cuando en República Dominicana se creó el Sistema Dominicano de la Seguridad Social, la población pensó que le iría mejor. Todos aplaudimos y apostamos a un sistema que redundaría en beneficios de los enfermos.
Sin embargo, con el paso del tiempo y el cúmulo de experiencia podemos llegar a la conclusión de que con el actual esquema, los grandes beneficiados son los médicos especialistas porque cobran las consultas a los pacientes de forma medalaganaria, sin que nadie controle sus tarifas que oscilan entre los 2 mil y 5 mil pesos.
Otro elemento es que muchas veces, estos mismos especialistas son los dueños de los centros de salud donde trabajan, formándose una especie de integración vertical, ya que muchas veces quien prescribe un estudio o diagnóstico es el dueño del centro, obteniendo un beneficio doble y en ocasiones hasta triple.
Esa es la razón fundamental de las presiones que ejercen los médicos especialistas contra la Dirección General de Impuestos Internos, porque no quieren transparentar los ingresos y contra las ARS para que le regulen las tarifas que cobran.
En esto hay que aclarar que no son las ARS las que determinan el catálogo de prestaciones de los servicios de salud contemplado en el Plan de Servicio de Salud sino el Consejo Nacional de la Seguridad Social como órgano rector del Sistema Dominicano de la Seguridad Social.
Para los que cada día somos víctimas de los médicos especialistas, la actitud de estos profesionales contra la regulación del sector salud, es una bofetada a la Ley 87-01 y sobre todo un boicot a la implementación del primer nivel de atención.
Este sistema permite crear a los pacientes un “expediente único”, por lo que cualquier inconveniente de salud sólo habrá que entrar a la red y se conocerá todo sobre ese paciente.
Para concluir nuestra posición al respecto, me remito a las estadísticas de países donde se ha implementado el sistema de atención primaria, allí queda resuelto el 80% de los casos que llegan, sin que el afiliado tenga que pagar ni un centavo, enviando a los especialistas apenas 20 de cada 100 pacientes que llegan con algunas dolencias.
Otro dato es que durante el año 2017, las clínicas, médicos, laboratorios y farmacias recibieron de los contribuyentes al sistema de salud la suma de 41 mil millones de pesos, esto revela los verdadero

