Un par de antentos lectores de El Nacional llamaron alarmados a la redacción de este diario por el vocablo membrecía, utilizado en un título de primera página en la edición de ayer. Convencidos de que se trataba de un error ortográfico. Les expresaron al interlocutor que lo correcto era con s, como se escribe desde siempre.
Es cierto que en América Latina se ha extendido el uso de la palabra membresía con s y que el propio diccionario de la Real Academia de la Lengua acuñó este neologismo para miembro (calidad de miembro, o conjunto de miembros de una corporación), que viene del término en inglés membership.
Sin embargo, los académicos de la Real Academia corrigieron el error de escribirla con s y en el Diccionario panhispánico de dudas dice: membrecía. En muchos países americanos, condición de miembro y conjunto de miembros… Aunque, debido al seseo, está muy extendida en el uso la forma membresía, la grafía correcta es membrecía, ya que el sufijo español para formar este tipo de derivados es -cía (de abogado, abogacía; de clero, clerecía); la terminación -Sía es propia de los sustantivos derivados de nombres o adjetivos que terminan en-s: burguesía (de burgués), feligresía (de feligrés). Y, finalmente, el Diccionario esencial de la lengua española, de la Academia (2006), reconoce únicamente membrecía.
Como con tantas otras palabras, los autores del Diccionario de la Real Academia Española (el DRAE), finalmente incluye membrecía en la edición 23ª del DRAE, prevista a salir el último trimeste de este año.
