Cada día recibimos en las noticias más casos de violencia, tanto en nuestro país como en todo el mundo.
Muchas teorías rondan alrededor de estos sucesos, pero la verdad es que si no tomamos cartas en el asunto e iniciamos planes de prevención que generen familias preocupadas por el auténtico bienestar de sus hijos y de la sociedad, tendremos entonces más tragedias para contar.
La violencia en sí es definida como un acto intencional, dirigido a dominar, controlar, agredir o lastimar a alguien más.
Se dice, que es ejercida por quien tiene más poder en una relación, pero en realidad es ejercida por aquel que no tiene ningún tipo de autoridad, y que tiene que recurrir a este medio para hacerse sentir, ya que por carencia de seguridad en si mismo y con una baja autoestima intenta manejar todo, augurándose de que todo esté bajo su control.
El núcleo familiar es el responsable de crear personas de bien para la sociedad, o abusadores en potencia.
Existen dos características básicas que pueden servir de apoyo a patrones de conductas abusivos y violentos de un individuo:
A) La sobrecarga:se trata de la situación de aquel niño que desde pequeño debe asumir muchas responsabilidades, quienes lo cuidan parecen insensibles o no responden a sus necesidades sociales y/o emocionales, están expuestos a la incompetencia y negligencia parental, privados de respeto y muchas veces hasta de educación.
Esta sobrecarga no se le añade solamente a los niños que provienen de un nivel social inferior, sino que podemos observar niños abandonados emocionalmente en todos los niveles.
La sobrecarga produce altos niveles de inseguridad, ya que un niño no esta capacitado para responsabilizarse por todo lo que sucede a su alrededor y mucho menos para la toma decisiones importantes.
Un ejemplo de este caso es que un niño menor de 12 años no está en la capacidad emocional de decidir a que colegio debe asistir, que comerán en su casa, o quizás simplemente con cual de los familiares prefiere vivir.
B) El de¨bajacarga¨ este se caracteriza por familiares que son altamente sensibles y que responden de más a las necesidades sociales y emocionales de los niños.
En estas familias, los niños (especialmente los varones) parecen confiar excesivamente en sus madres para encarar las presiones y responsabilidades propias de su edad.
Una familia que maneje una¨bajacarga¨, no permite que el niño asuma un rol importante, creándoletambién una inseguridad y dependencia de su tutor.
En ambos casos los niños crecen creyendo que todo el mu ndo esta en capacidad de hacerle daño, el que tiene mucha responsabilidad a veces tiene que optar por un mecanismo de defensa que lo lleva a ejecutar desde pequeño actos de violencia, ¨protegiendo lo que es de el¨, a como de lugar, sin embargo el que maneja ¨la baja carga,¨ siente libertad (libertinaje) de hacer lo que quiera porque no tiene restricción, el cree que no será sancionado gravemente, ambos casos crean mentes distorsionadas, intoxicadas por el mundo en el que han tenido que desenvolverse. Sonabusadores en potencia.
Es tiempo de que nos examinemos y veamos si somos fabricantes nosotros de estas mentes violentas. Todo los crímenes inician con un pensamiento, veamos pues, cual es la mentalidad que estamos manejando y cuales son los mensajes que estamos emitiendo a las próximas generaciones, ¨Porque tal es el pensamiento en tu corazón, tal eres tú¨ Proverbios 23:7
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