La XIV Feria Internacional del Libro, Santo Domingo 2011 se clausura esta noche, a parte de lo que significa como fiesta de la cultura y encuentro en el más amplio sentido de la palabra, también tiene unas implicaciones económicas.
Cada año el ministro de Cultura, licenciado José Rafael Lantigua ha resaltado como logros en el plano económico para el gobierno, los libreros expositores nacionales e internacionales, los comerciantes que ofertan sus productos, entre otros.
Me voy a atrever a hilvanar algunas ideas en torno a este tema, porque creo que no solo de letras viven los poetas y escritores, sino que también hacen bussines.
Para muchos la cultura no es negocio, pero sucede que sí, un gran número de países, ciudades logran una economía sostenida, gracias a los bien elaborados programas de marketing cultural, turismo gastronómico que se van desarrollando con el paso de los años; más del 60% de las ciudades europeas viven de esa clase de turismos cultural.
México es otro ejemplo, aunque los problemas de violencia y otros, le ha afectado sobremanera.
Y es que la cultura es un producto, que para que pueda ser consumido por una gran franja de personas, debe ser mercadeado correctamente con los instrumentos científicos que nos provee la disciplina del marketing comercial, en sentido general.
A ver: se le debe de crear un plan de comunicación en el cual este contemplado que tipo de producto vamos a ofertar, como estaría estructurada la promoción y la imagen del mismo, de cualesserían los canales para su comercialización y algo muy importante: el ambiente de mercadotecnia, sobre todo el interno, pues el desarrollo cultural no quiere nada con las presiones sociales, la incertidumbre política.
Si lo vemos en macro, esto es lo que ha pasado con nuestra Feria Internacional del Libro, desde las primeras ediciones en las que ha estado gerenciada por el licenciado Lantigua y su equipo de todos estrellas.
Se ha estructurado una estrategia comercial, promocional y un ambiente favorable que a más de vender las bondades culturales, de esparcimiento para todos, también se ha convertido en sentido amplio, no solo con el libro per se, sino con todos los colaterales que se dan en los más de 15 días que dura el evento ferial.
Y es que gozamos de paz y estabilidad en todos los sentidos, lo que da seguridad a los expositores y visitantes.
Veamos algunos números: en el evento internacional de 2007, visitaron el recinto ferial 1 millón, 98 mil personas, las cuales consumieron productos, compraron libros y alrededor de estas se hicieron negocios por más de 50.0 millones de pesos.
Para l acontecimiento cultural de 2008 las ventas totales, incluyendo libros, alimentos y bebidas y otros, alcanzo la friolera suma de 64.4 millones de pesos.
En la pasada edición de 2010, una de las más concurridas y donde se hicieron mástransacciones de negocios, pues la satisfacción de los visitantes sobrepaso el 80% hubo 1millon, 622 mil visitantes y donde se comercializo nada más y nada menos que 76.4 millones de pesos dominicanos, 2 millones de dólares a la taza de esa fecha. Dígame usted si eso no es negocio en el más amplio sentido de la palabra.
Lo que pasa es que la imagen lo es todo, y la gerencia actual de este magno evento internacional sabe que cuidar los detalles, crear las expectativas a lo largo de meses, reditúa dividendos y los expositores, visitantes, vendedores de alimentos y bebidas saben que en un evento como este, con buenas ofertas promocionales del libro, con puntuales descuentos, deberá sonar la cajita registradora, que a fin de cuentas, es el único fin del marketing y la publicidad.
Esperamos que al término de la edición de 2011, dedicada a La Santa Sede, donde asisten 33 países, con 440 expositores, 215 expositores internacionales, 29 pabellones, 1,579 actividades y 104 presentaciones de libros.
Los números anteriores se hayan superado con creces y que el año entrante las estrategias y las apuestas de marketing sean mucho más atractivas, porque si lo vemos en perspectivas, pudiera ser que estemos asistiendo, al último gran evento cultural dominicano, ya que pudiese venir el lobo a partir de 2012 y destructurar tantos sueños, demasiado trabajo hecho y tirar por la borda anos de esplendor y éxito de un evento irrepetible en todo el caribe insular nuestro.

