TEHERAN. AFP. Irán, acostumbrado a un papel de víctima en las Copas del Mundo, quiere dar un salto cualitativo en esta ocasión y poder superar la primera fase de Brasil-2014, algo que no ha conseguido nunca en sus participaciones anteriores.
Será la cuarta fase final para el equipo persa, que ya estuvo en Argentina-1978, Francia-1998 y Alemania-2006, en los tres casos con una eliminación en la primera ronda, por lo que la meta de pasar a octavos es la obsesión que mueve a los responsables del equipo.
No lo tendrá nada fácil, dentro de un grupo F en el que la Argentina de Lionel Messi es la grandísima favorita a terminar líder, y donde Nigeria y Bosnia parecen con argumentos para luchar por la segunda plaza, dejando a los iraníes como ‘Cenicienta’ de la llave.
“No vamos a Brasil de comparsas ni de vacaciones. Queremos medirnos a las mejores selecciones del mundo con orgullo, dignidad y respeto y ser lo más competitivos posible. El objetivo es claro: Irán nunca ha superado la fase de grupos de un Mundial, así que nuestra meta es hacer lo que esté en nuestra mano para conseguirlo», dijo el seleccionador del equipo, Carlos Queiroz, en una entrevista a la web de la Federación Internacional (FIFA).
Pero las posibilidades del equipo son toda una incógnita por la falta de pruebas de referencia importantes que sirven para evaluar su estado. A los problemas de planificación y logística del equipo se ha sumado además un resultado que ha enrarecido mucho la cuenta atrás para el Mundial, la derrota en marzo en un amistoso ante Guinea (2-1).

