Desde que el PLD ofertó trabajar a favor del desarrollo basado en el conocimiento y la investigación tecnológica, y un plan de Nación, con el doctor Leonel Fernández Reyna, ayudábamos con entrega en ese tiempo al PRSC con el Balaguer histórico; me llamó poderosamente la atención aquella propuesta, que a propósito había tratado con el doctor Balaguer, cuando el arropaba el país haciendo obras de todo tipo. No imaginaba en ese momento que sería puente de un diálogo entre Juan Bosch y Joaquín Balaguer para que este apoyara al doctor Fernández como aspirante a Presidente.
Perdónenme el introito, pero lo pertinente en el momento es abundar sobre el título, ya que, como siempre, se hicieron criticas diversas por el ultimo viaje del Jefe de Estado, cuando tuvo que asistir a las Naciones Unidas a la 65 Asamblea General en pie. Es cierto que en un gobierno que viene construyendo obras millonarias de naturaleza desarrollista, resulta incongruente no haber podido cumplir por lo menos con algunos de los Ocho puntos que motivó a tantos países al compromiso del milenio; donde solo con lo que hemos hecho por Haití, manteniendo repletos de haitianos enfermos nuestros hospitales y mujeres de parto atendiéndolos, después del Terremoto. Pero en el fondo me gustó la respuesta del presidente, clara, precisa y sincera y más cuando no creo en los hombres que le huyen a la verdad.
Además, él había dicho otras verdades en dicha ONU, que motivaron cambios en el mundo, cuando la bárbara especulación con los precios del petróleo y ciertas fortunas de casinos y otras. Además ser justo honra, él aprovecha estos viajes para proyectar inversiones, cultivando relaciones útiles para beneficio recíproco, como aconseja la diplomacia moderna.
Por otro lado el presidente habló amplia y sabiamente sobre el problema de las drogas. En consecuencia, disiento de estas críticas que le vienen haciendo de la política exterior, y menos cuando aprovecha los viajes para la proyección del proceso democrático, la paz y el desarrollo. Además considero muy justo habérsele otorgado el premio al liderazgo del servicio público global por la fundación Clinton, entregado dicho premio por el primer ministro haitiano Max Bellerive.
Finalmente, permítanme solidarizarme con la familia y amigos de la comunicadora Aracelis Melo De Cury, destacada colega ida a destiempo, así como por la dolorosa muerte de los hermanos sacerdotes Daniel y Benito Taveras Hernández, mis queridos parientes, quien en vida dieron una lección de entrega a favor de su delicado ministerio, como destacaron sus superiores jerárquicos el día que los entregamos a la madre tierra, que tanto amaron.

