Miguelina Terrero
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Giancarlo Beras Goico quiere que su pequeño Alonso sepa aceptar y respetar al prójimo, para que esto le permita convivir en un ambiente de paz y armonía. Para su crianza, prioriza en los valores y pretende enseñarle el amor por el trabajo digno.
Con la llega de su hijo con la conductora Pamela Sued, reconoce que su vida cambió en todo el sentido de la palabra, se despertó en él el instinto paternal y ahora es más cuidadoso, protege su familia y se siente un hombre realizado.
No quiere evaluarse como papá, por lo que a la pregunta de si cree que es el mejor padre que su hijo pueda tener, dice que “Uyyyy…creo que debemos esperar a que el tenga la edad en que pueda calificarme como padre. Solo puedo decir que quiero ser para él un ejemplo a seguir tal como lo fue, es y seguirá siendo mi padre para mi”.
De las cosas que ha intenta cambiar para beneficiarlo a él, expresa que a veces suele ser muy explosivo, pero cada día hace un esfuerzo para controlar su temperamento, ser paciente y dejar pasar algunas “bolas”.
Momentos
de diversión
El pequeño Alonso y su padre comparten tiempo de alegría y este joven padre trata de que sea momentos para divertirse y pasarla bien.
“Para mi es importante no solo darle cantidad de tiempo, sino también calidad”, confesó.
Cuando Giancarlo y Alonso ríen juntos es cuando disfrutan de algunos juegos particulares, como por ejemplo “El se sube en mi espalda y andamos la casa entera voceando » tikití tukutú» y le encanta. Su risa me contagia a mi, al igual que sus ocurrencias propias de su edad”.

