Si persisten los problemas para la selección de los miembros de la Juventud Revolucionaria Dominicana (JRD) y de la Federación Dominicana de Mujeres Socialdemócratas (Fedomusde), en una elección perredeísta intramuros, a los fines de conformar las comisiones locales, la convención ordinaria programada para el próximo 6 de marzo habría que posponerla, a juicio del doctor Enmanuel Esquea Guerrero, presidente de la Comisión Organizadora.
Según lo estipulado, las comisiones tienen que participar en la organización del evento, hasta donde tengo entendido.
Si es así: ¡Enhorabuena! Hay que celebrar con sentido júbilo lo que sería una agraciada predestinación. No sé de quién es el crédito de haber propuesto el día del natalicio del doctor Peña Gómez, para la convención que elegirá, entre Miguel Vargas y Hipólito Mejía, el candidato del Partido Revolucionario Dominicano en las elecciones de 2012, ni creo que me interese saberlo.
De lo que estoy seguro es de que el ideólogo del irreverente desatino soslayó los aberrantes hechos ocurridos en asambleas semejantes del PRD; precisamente, con mucho menos intereses en juego que los de ahora.
Sólo pensando en el pollo, y en nombre de un maniqueísmo absurdo, se pretende irrespetar la memoria de un hombre ícono de la unidad y la convivencia partidarias, como el doctor José Francisco Peña Gómez.
Desde que el filósofo alemán Jorge Guillermo Federico Hegel concibió en el siglo XVIII, la lógica y su proceso dialéctico de tesis, antítesis y síntesis, no es aconsejable ignorar los designios invariables del tiempo; no importa lo que pueda suceder en el espacio, sujeto condicionado por el hombre, en su alocada carrera hacia la autodestrucción.
Como se comenta insistentemente que las huestes hipolitistas están preparadas para incidentar el evento final de las primarias del PRD, se me ocurre que, si no hay remedio, lo mejor es que el próximo concordazo se recuerde en otra fecha.

