Opinión

Mi voz escrita

Mi voz escrita

Conciencia y voto por Milagros

El poema “Calle de la Veracruz”, de cuyo autor sólo sé que es de apellido Valverde, cuenta la historia de un novio que, a punto de casarse con su prometida, se ve precisado a matar a un sujeto que la ultraja en plena vía, sin justificación alguna, según su juicio de hombre enamorado. Ya en libertad, luego de pasar una década en cautiverio, la busca con el mismo amor, y la encuentra casada y con un hijo.

Ante la cruda realidad, el enamorado entra en razón, y reconoce que no hubo tal calumnia. La mujer con quien se iba a desposar era una pérfida, sin condición moral alguna. Entonces, casi yerto, y arrepentido por haber matado a aquel hombre, la increpa: “Mira, me debes diez años,/ mira que vengo a cobrarme,/ no hay plazo que no se cumpla/ ni deuda que no se pague”.

Cual la infiel del recreo, hay unos truhanes en la política criolla, que, vencido el plazo el próximo domingo 16, deben pagar con creces el capital de confianza que a título de préstamo recibieron de gente esperanzada, en pasadas elecciones, si hay conciencia. Sería una infamia que por falta de criterio cívico, felones desvergonzados se queden en el Congreso para deshonra del Legislativo, el primer poder del Estado.

En mi condición de ciudadano del Distrito Nacional, nacido y criado en las históricas “cinco esquinas” de la  villa blanca de San Carlos; devoto de su protectora, la virgen de la Candelaria, reclamo un voto de conciencia por Milagros y, en sí mismo, uno de rechazo rotundo al barrilito insaciable y afrentoso de Reynaldo Pared… ¡Que así sea!

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación