LOS ANGELES, (Periodista Digital).- El cantante Michael Jackson se convirtió al Islam en una ceremonia que tuvo lugar en la casa de un amigo en Los Angeles, publicó el diario británico The Sun. Su nombre musulmán ahora sería Mikaeel, uno de los ángeles de Alá y no Mustafa cómo le habían elegido previamente y el artista finalmente rechazó. Jackson, de 50 años, creció en una familia Testigo de Jehová y abrazó al fe islámica en la ceremonia de la shahada luego de hablar con amigos -el músico canadiense David Wharnsby y el productor Phillip Buibal- recientemente convertidos. Ambos músicos le explicaron que la fe islámica mejoró sus vidas. «Le hablaron de su fe -dijo una fuente al diario- y de cómo los hizo mejores personas. Y Michael finalmente se convenció». En la fiesta por la conversión de Jackson participó Yusuf Islam, de 60 años, estrella de la música pop de los años 60 con el nombre de Cat Stevens. Michael Jackson es esperado el fin de semana en Londres, donde debe presentarse en una causa judicial que le inició un jeque de Bahrein que lo acusa de haber violado un contrato que preveía la grabación de un álbum, una autobiografía y espectáculos a realizarse en el reino. Pero en el mundo Michael Jackson no para de haber noticias. El astro logró un acuerdo en un proceso judicial entablado por un jeque de Bahrein por supuesta ruptura de contrato, informó en Londres una portavoz del músico. Jackson se disponía a abordar un avión en Estados Unidos con destino al Reino Unido, donde debía declarar este lunes ante un tribunal londinense, cuando sus abogados le comunicaron que se había llegado a un acuerdo, precisó la vocera Celena Aponte, sin dar a conocer detalles del convenio.
Abdullah bin Hamad al Jalifa, hijo del rey de Bahrein, demandó al músico por 4,7 millones de libras (unos siete millones de dólares) por ruptura de contrato.
El demandante culpa al astro de no haber devuelto «pagos adelantados», por la edición de un disco, una autobiografía y el montaje de un musical que nunca tuvieron lugar, según la agencia DPA.
Jackson comunicó al inicio del juicio, que los pagos habían sido un «regalo» y que no hubo contrato entre las partes. El cantante también señaló que el jeque «se aprovechó de su vulnerabilidad y de su falta de perspicacia comercial», según su abogado.

