El próximo año, la Organización de Estados Americanos (0EA), elegirá un nuevo secretario general, y entre bastidores se comenta que el actual canciller dominicano, Miguel Vargas Maldonado, podría ser el principal candidato a esa posición, aupado por varios países que ven con beneplácito su nominación para el importante puesto.
Se destaca una prolífica labor como ministro de Relaciones Exteriores, asumiendo una actitud proactiva en favor de la conciliación y no de la confrontación de los conflictos.
Abanderado de la autodeterminación de los pueblos, Miguel Vargas se opuso a cualquier intervención a la crisis de Venezuela, acorralada por Estados Unidos, gobierno ha sido declarado ilegitimo por varias naciones.
Gracias a la gestión de Vargas, la República Dominicana obtuvo por primera vez un puesto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y abrió las puertas para que los nacionales puedan viajar sin visa a 24 países, ganándose el título de “canciller de Las Américas”.
En los foros internacionales, aboga con insistencia para que las grandes potencias y otras naciones con gran nivel de desarrollo, acudan en ayuda al pueblo haitiano, advirtiendo que la situación anárquica de ese país constituye un peligro para paz de la región, recalcando que la República Dominicana no está en capacidad de asumir los problemas haitianos.
La probable candidatura a secretario general de la OEA de Vargas sería la segunda oportunidad que tendría el país de dirigir la entidad hemisférica, pues el doctor Víctor Gómez Bergés, a los 32 años de edad, estuvo a punto de convertirse en el gerente más joven en liderar la OEA, al contar casi con el consenso de los países miembros, una nominación impulsada por México y Costa Rica, en uno de los procesos más largos que se ha registrado para escoger un nuevo incumbente.
La candidatura de Gómez Bergês, quien prácticamente tenía la victoria asegurada, fue frustrada por el presidente Joaquín Balaguer, quien arrebatado por los celos políticos a un hombre con una carrera ascendente, realizó una maniobra maquiavélica, para impedir el triunfo del entonces canciller dominicano, una estrella refulgente que había que apagar.
Ahora se puede alcanzar un peldaño más en la diplomcia ,impulsando la candidatura de Miguel Vargas, quien fácilmente derrotaría al actual secretario general, Luis Almagro, y los otros dos contendientes.

