MADRID. AFP. Miles de personas se manifestaron en Madrid este sábado por la tarde en favor del juez Baltasar Garzón y de que se investiguen las desapariciones del franquismo, en un día de movilizaciones de apoyo al magistrado español en varias ciudades españolas, europeas y latinoamericanas.
«¡No a la impunidad!», «es la dignidad de las víctimas del franquismo lo que está en juego», subrayó el cineasta Pedro Almodóvar al leer un manifiesto al término de la marcha de Madrid convocada bajo el lema «Contra la impunidad del franquismo, en solidaridad con las víctimas».
«Que diversas iniciativas judiciales de organizaciones de extrema derecha hayan logrado paralizar la investigación de los crímenes del franquismo, representa un escándalo sin precedentes», denunció la escritora Almudena Grandes.
El poeta y preso del franquismo Marcos Ana estimó «incomprensible» que «un Estado democrático impute un delito de prevaricación a un juez (…) por aplicar en España la doctrina del derecho penal internacional que hace unos años le permitió actuar contra crímenes semejantes cometidos en países como Argentina o Chile».
«Los crímenes contra la humanidad no pueden ser amnistiados y no prescriben jamás» y «la ley de Amnistía de 1977 no puede prevalecer sobre la propia Constitución», afirma el manifiesto, tras la lectura del cual se guardó un minuto de silencio por las víctimas.
Al mismo tiempo, varias decenas de personas se manifestaron convocadas por la Falange Española, partido que denunció a Garzón por considerar que investigó las desapariciones sin tener competencia para ello.
A la manifestación de Madrid se unían las organizadas en varias ciudades españolas, que congregaron a cientos de personas en Barcelona, Sevilla, Valencia, entre otras.
Fuera de España, más de cien personas se concentraron en París y una treintena en Londres. También se convocaron en Bruselas, Lisboa y Dublín, y en América Latina, en Buenos Aires y México.
El juicio a Garzón, que comenzará próximamente, sembró la polémica en España y levantó una ola de apoyos en el exterior, sobre todo en América Latina, donde el juez, de 54 años, es conocido por su práctica de la justicia universal y por lograr la detención del ex dictador chileno Augusto Pinochet en Londres en 1998.
El magistrado será juzgado tras admitir el Tribunal Supremo español las denuncias de tres grupúsculos de extrema derecha que acusan al juez de prevaricación, por lo que podría ser suspendido temporalmente en su cargo.

