Desde tempranas horas de la mañana de hoy deudos acudían a los camposantos a depositar flores y encender velones en la tumba de sus muertos, en ocasión del Día de los Fieles Difuntos. Este día de los muertos la asistencia de personas a los cementerios públicos fue menor que en años anteriores. Los visitantes atribuyen la baja afluencia a la inseguridad que impera en esos lugares, donde han sido atracados hasta altos oficiales.
Yuridia Solano, quien fue esta mañana a depositar un ramo de flores y a encender un velón en la tumba de su madre en el Cementerio Cristo Redentor, dijo que los ladrones se llevan hasta los velones y para visitar la tumba de su madre tuvo que acompañarse de otra persona para no exponerse a la delincuencia.
“Esto es un desastre. Donde está enterrada mi mamá yo tengo que pagarle a uno de los muchachos que trabajan aquí para que me acompañen”, narró María Luisa Hidalgo en el Cementerio Nacional de la Máximo Gómez, donde está enterrada su madre.
Otros atribuyen la poca afluencia en los cementerios a que la gente está perdiendo la tradición de venerar a sus difuntos el Día de los Difuntos.
Esta mañana pocas personas asistieron al Cementerio Cristo Redentor. En el camposanto de la Máximo Gómez la afluencia fue mayor.
En las entradas a los camposantos mujeres ofertaban los ramos de flores a 50 pesos y los velones a $35 y a $100.
Competencia
La Funeraria Parque del Padro instaló una carpa en el Cementerio Máximo Gómez y ahí regalaba velones a personas que no tenían con que comprarlos, también aprovecharon la ocasión para ofertar su servicio de cremación y desentierro.
Más limpieza
Aunque este año los cementerios están más limpios, muchos deudos se llevaron la mala impresión de encontrar las tumbas de sus difuntos arropadas de hierbas.
Estos cementerios públicos tienen lugares donde las tumbas están perdidas en montones de hierba y maleza.
Cristo Redentor
En el camposanto del Cristo Redentor las tumbas más descuidadas están en la manzana 8 y 10.
Sus trabajadores atribuyen el sucio a que solo tienen ocho obreros para chapear los montones de de hierba en las 20 manzanas del el camposanto. Se quejaron de la falta de seguridad. Sólo tres municipales lo vigilan.
El cementerio de Cristo Rey es el más limpio y ordenado.

