MARSELLA. FRANCIA. El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo dominicano, Temístocles Montás, consideró aquí necesaria una regulación financiera global pero que tome en cuenta las particularidades de cada país al momento de establecer normas para evitar que se afecte el desempeño de los sistemas financieros locales.
Durante una exposición en el encuentro del Círculo Económico de Aix-en Provence que se reúne anualmente en esta ciudad francesa, Montás sostuvo que a la hora de hablar de una regulación uniforme a nivel mundial hay que tomar en cuenta las asimetrías de los mercados en cuanto a su tamaño, grados de competencia, conformación, arquitectura y cultura institucional.
Además, el ministro dominicano dijo que es necesario considerar los grados de apertura y exposición a los choques aleatorios, la sofisticación de los productos financieros comercializados, el nivel de ahorro público y privado de la economía, productividad de la economía y de los sectores que la componen; valor agregado de los bienes y los servicios producidos, el tamaño de los intermediarios financieros y el grado de utilización de los servicios financieros por parte de los individuos.
Montás intervino en el panel ¿Debería la Regulación ser Uniforme en todo el Mundo? celebrado en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Paul Cezanné junto a Moustapha Niasse, ex primer ministro de Senegal; Enrique Campo Mierelles, ex gobernador del Banco Central de Brasil; Mar Gudmundsson, ex gobernador del Banco Central de Islandia y el reputado consultor europeo Michael Aglieta, entre otros.
Montás afirmó que es obvio que después de la crisis económica y financiera que explotó en 2007 es necesario un nuevo marco regulador y de supervisión, por lo que el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea se propone adelantar el Convenio Basilea III con el que se encaminan una serie de reformas que incluyen aumento de la calidad del capital, aumento del nivel de los requerimientos de capital, constitución de colchones de capital, mejora de la gestión del riesgo, mayor supervisión y disciplina de mercado.

