LOS ANGELES. AP. Dos bomberos murieron en domingo cuando su auto se volcó en una montaña en medio de las intensas flamas de un incendio forestal que amenazaba a más de 12.000 casas en los suburbios de California.
El gobernador Arnold Schwarzenegger instó a retirarse de sus hogares a aquellos en la trayectoria del incendio. El fuego creó una lluvia de ceniza sobre los autos, que llegó hasta el centro de Los Angeles y se propagó en todas direcciones ante las condiciones cálidas y secas del clima. Los bomberos concentraron su atención en el fuego que avanzaba rápidamente hacia el este, donde amenazaba el centro de astronomía y comunicaciones de Monte Wilson, y hacia el noroeste, donde dos bomberos murieron en Monte Gleason cerca de la ciudad de Acton.
Pedimos su comprensión y su paciencia, a medida que pasmos por este momento difícil y les pedimos sus oraciones para las familias de los dos hermanos que perdimos, dijo entre lágrimas el subjefe del cuerpo de bomberos del condado de Los Angeles, Mike Bryant en una conferencia de prensa del domingo. Bryant no reveló los nombres o la causa del accidente automovilístico, las autoridades en la conferencia de prensa se negaron a responder las preguntas sobre la muerte de los bomberos. Las imágenes tomadas desde un helicóptero mostraban un auto completamente volcado al lado de una montaña. El incendio estaba controlado sólo 5% y había calcinado 106 kilómetros (66 millas cuadradas) en el Bosque Nacional de Los Angeles. Los residentes en Glendale, Pasadena y otras poblaciones al norte de Los Angeles fueron obligados a abandonar sus hogares. Las autoridades agregaron que la calidad del aire al pie de las montañas era casi peligrosa.
El incendio, que comenzó el miércoles por la tarde, era el mayor de varios que ardían por California, incluyendo uno que surgió en el condado de Placer al noreste de Sacramento que destruyó varias casas y comercios. Se esperaba que para la noche del domingo el incendio en el sur del estado llegara a la cima de Mount Wilson, donde 22 televisoras, numerosas estaciones de radio y compañías de telefonía celular tienen sus transmisores, dijo el capitán del servicio forestal, Mike Dietrich.
Aunque miles de personas han huido, dos pobladores que trataron de esperar el paso del incendio metidos en un jacuzzi instalado en un traspatio sufrieron quemaduras muy graves. Ambas personas, en el Gran Cañón de Tujunga, desestimaron completamente la magnitud del fuego.
Fuera de Control
El incendio, a lo largo de una zona densamente poblada al norte de Los Angeles, estaba contenido en menos del 5% y era considerado «fuera de control».

