Reportajes

Muerte de Antonio Guzmán no se evitó por  segundos

Muerte de Antonio Guzmán no se evitó por  segundos

Cuando el  presidente Antonio Guzmán, la medianoche del  3 de julio de 1982, entró a su baño privado  en el Palacio Nacional, puso cerrojo. Nunca lo hacía. ¿Quién, en su sano juicio, se atrevería a abrir la puerta del baño privado de un presidente? Pero esta vez cerró por dentro.

Sus colaboradores militares ante la tardanza inusual de su permanencia en aquel solitario espacio, le preguntaron en tres ocasiones “Excelencia, ¿está usted bien?” y tres veces contestó: “Ya voy, ya voy”.

El coronel Nabuconodozor Páez Piantini, quien tocó la puerta por tercera vez, se acercó y trató de abrir girando el manubrio. No cedió. Volvió a preguntar a Guzmán “¿Excelencia, está bien?”, a lo que éste respondió: “Ya voy, ya voy”.  De inmediato, por su olfato de experto en seguridad personal, hizo conciencia de que algo terrible estaba por ocurrir.

Esa intuición  o la premonición llevaron a Páez Piantini a alejarse un paso de la puerta para embestirla con el hombro y entrar a rescatar a su Presidente  de su propio y enajenado encierro. Pero ya era tarde. No pasaron unos segundos antes de derribar la puerta de ese baño, cuando sonó el tiro.

“!Coño! gritó Páez Piantini como nunca antes había resonado un “San Antonio” en el Palacio Nacional. No era para menos. El presidente se había suicidado.

El gran reportaje

Este relato, producto de las investigaciones que durante años hizo José Báez Guerrero en torno a la muerte de Antonio Guzmán, reproduce con maestría narrativa la atmósfera y las circunstancias de esa madrugada inolvidable.

Báez Guerrero se remonta al nacimiento de Guzmán, en La Vega, la mañana del domingo 12 de Febrero de 1911.

Lo logrado por Báez Guerrero es uno de los mejores grandes reportajes de fondo de un hecho que conmovió la nación cuando en las primeras horas del domingo 4 de julio de 1982, en pleno período de transición gubernamental, para dar paso al nuevo presidente Salvador Jorge Blanco, también del PRD, la población se enteró por los boletines de radio y televisión de un hecho terrible e inesperado.

La muerte de Antonio Guzmán, presidente constitucional en el período 1978-1982, es narrada con la precisión de un investigador  que hizo periodismo cubriendo  la fuente del Palacio Nacional durante ese período constitucional perredeista.

El libro permanece

Llevar con exactitud y hasta belleza literaria,   los hechos a la eternidad de editorial  es un don que Báez Guerrero atesora.

Su libro, magníficamente procesado por las editoras Montalvo y Búho, tiene calidad internacional  tanto en su presentación como en la destreza con que maneja el autor los contenidos.

Se atreve a abordar el género reportaje con sentido de profundidad, sabiendo que cada palabra quedará para la historia una vez que se enmarca en la perennidad de un libro.

Como lectura, el trabajo se lee con fruición, tanto por la espectacularidad de los hechos como por la habilidad de quien tuvo el trabajo de investigarlos y exponerlos.

Las causas

¿Por qué un presidente que termina su mandato constitucional, a las puertas de entregar el poder a otro dirigente de su propio partido, se quita la vida?

Las versiones se entrecruzan y muchas de ellas el tiempo las ha ido descartando, según relata con gran sentido de justicia Báez Guerrero.

Una de las versiones más vendidas era la que apuntaba a sometimientos judiciales a Sonia Guzmán y su esposo José María Hernández,  y otros colaboradores  por parte del gobierno que sucedería al de Guzmán, partiendo de supuestos hechos de corrupción.

Relata en el libro que la propia Sonia Guzmán le confesó que no tenían  ella y su marido nada  de que arrepentirse.  Báez Guerrero da cuenta de que los esposos  han mostrado con  el paso de los años el mismo modesto nivel de vida de dos profesores de universitarios, con patrimonio propio y cuyo principal pecado fue haber pasado por el Palacio Nacional sin el molde complaciente y clientelista que caracteriza la política criolla.

El libro de Báez Guerrero gerencia los hechos en atención a una serie de fuentes documentales y entrevistas.

Debe ser leído.

Jose Báez Guerrero:

Nació  en 1958 en Santo Domingo

Estudios:

Director Fundador de la Escuela de Comunicación de la UCSD.

Ocupación  Actual:

Articulista  del matutino HOy y productor del programa La Silla Roja. Escritor

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