La Pigua no cree en cuentos y lo dice en una forma que no puede dejar dudas. Entre otros no es, La Pigua no fía agua ni presta dinero pero revela el número de su teléfono celular para quienes quieran negociar con él. Además, por si hace falta, puede ser localizado en cualquier calle de Villa Francisca donde nació y echó ese cuerpo que el Señor le ha dado.

