Blanco de chistes, sarcasmos, y críticas de todo tipos y niveles, la figura de la suegra en la familia suele traer consigo, la mayor parte del tiempo, una desazón total.
La consulta se nos llena de mujeres exasperadas con historias interminables de esos seres que desestabilizan sus familias y parecen buscar sin tregua su ruin inmediato. ¿O no?
A decir verdad, y con riesgo a no gustar, la suegra ha sido en excesivas ocasiones sobre juzgada. Se llega al matrimonio con prejuicios y a la mínima desavenencia saltan chispas.
No hay dudas de que las hay de todo tipo, pero ninguna que no ceda, aunque sea un poco, a una nuera o un yerno maduro, que con cautela y astucia sepa sobrellevar una relación que la sociedad da por sentado que ha de ser engorrosa.
Por ello, aunque cada persona es un mundo y cada familia un universo, las siguientes sugerencias podrían ser útiles en la relación suegra-nuera/yerno.
No estés a la defensiva. Intentemos deshacernos de la idea de que la relación tiene que ser conflictiva. Si se tiene un problema, se enfrenta como tal, evitando a toda costa encajarlo como producto de una relación imposible.
Ten expectativas realistas. Entender que ni tú ni ella tienen ganada la perfección, es sumamente saludable. Dale el chance a equivocarse de vez en cuando, y tolera las fallas que probablemente también tú tengas.
Cuenta sólo lo necesario. Si es cierto que comunicar a tu cónyuge una problemática seria con tu suegra esen ocasiones necesario, intenta no relatar cada detalle insignificante o malentendido, pues en lugar de solucionar, traerá tensión a la relación.
Establece límites sanos. Es responsabilidad de la pareja establecer hasta qué punto la suegra debe formar parte de las decisiones familiares. En éste sentido, una buena comunicación de pareja, creará una mejor relación con la suegra.
Sé amable. Una conducta afable y cordial de manera continuada no tiene precedentes en lo referente a las relaciones. Si eres capaz de no ceder ante una provocación, y continuar siendo amable (aunque, si lo amerita, no dejar de abordar la problemática más adelante), tienes la relación a tu favor.
Ante todo, recuerda que lo quieras o no, tu suegra es parte importante de tu familia, es la madre de la persona con quien elegiste compartir tu vida, y la abuela de tus hijos, si los tienes. Esto debe ser motivo suficiente para no rendirse fácilmente ante una relación dañada y luchar para que las cosas marchen lo mejor posible. ¡Que esa sea una meta cumplida para éste nuevo año!

