Opinión

No debe renunciar

No debe renunciar

Qué atrevida es la ignorancia. Qué penco ha sido el irrespeto y mayúsculo el exceso del canciller Miguel Vargas ante un monumento de dignidad y humildad como lo es Cesar Mella.

Qué grande y difícil le ha quedado el manejo de la política al “gerente del otrora Partido Revolucionario Dominicano”.

Con la petición pública de Miguel Vargas a Cesar Mella para que le entregue la dirección general del Instituto Dominicanos de Seguros Sociales (IDSS) para darlo a un amigo de su partido, el primero ha metido la pata haciendo un flaco servicio a la ciencia más pura después de la filosofía, tal y como lo enseñó Duarte.

La acción descabellada y atroz de Vargas ha provocado editoriales, opiniones y comentarios en su contra en medios de comunicación.

Con su pedido Miguel ha enseñado las partes más pudendas de la política cuando es capaz de enviar una carta a Cesar Mella donde le reconoce eficiencia y honestidad como gerente y aun así le pide que abandone el cargo para poner a un compañerito.

Más que seria, firme y vertical ha sido la respuesta del director general del IDSS, porque cediendo al temerario pedido de Vargas, estaría echando al zafacón de la historia su responsabilidad, su honor, su prestigio y, sobre todo, sus más de tres décadas como profesional al servicio de la salud del país.

Miguel Vargas ha cometido un error y una equivocación garrafal con el siquiatra, al enceguecerse y no ver los logros, a partir de la entrada, hace año y medios, de Cesar Mella al seguro social.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación