GINEBRA. EFE. La crisis financiera, que comenzó en Estados Unidos, se extendió a los países en desarrollo y recrudeció la pobreza de tal modo que será prácticamente imposible cumplir los Objetivos el Milenio de la ONU fijados para 2015.
Así lo señala la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), en su informe 2009, que destaca, no obstante, que algunos de estos Estados y economías de mercado emergentes han demostrado ser menos vulnerables que en crisis anteriores, entre ellos algunos de Latinoamérica.
Y ello porque habían conseguido evitar los grandes déficits por cuenta corriente antes de que estallara la crisis, señala el informe.
Este ha sido el caso de países en desarrollo de Asia y América Latina, que en esta ocasión, que gestionaron mejor sus políticas cambiarias antes de la crisis.
En América Latina y el Caribe es probable que el crecimiento del PIB se reduzca en 2009 alrededor del 2 por ciento, y que México atraviese una recesión especialmente profunda, dicen los expertos.
México ha sufrido el impacto de la crisis más duramente, con una pérdida del PIB del 7%.

