Una vez rock… Siempre rok. Siempre habrá de gustar de el q uienes en su juventud fueron captados, flechados o asimilados por esta música juvenil de origen norteamericano.
El maestro Amaury Sánchez, responsable de una trayectoria cruzada por la música y el teatro, los musicales y los temas de películas expuestos en su mejor expresión, desde hace muchos años inició, influido por el respeto que tiene al maestro Luis José Mella, quien le mostró el camino, una larga relación de conciertos de Rock elevados a la categoría sinfónica, fundiendo lo infundible: la intensidad, rapidez y casi dulce sordidez del rock, con la magia armoniosa y los instrumentos sinfónicos.
Ante un escenario montado en cuatro planos, con un diseño de luces bastante roquero: coros (Aneris Tejada, Diego Jaar, Dolly García y Junior Lomba; dirigidas voces por Frank Ceara), la sala Máximo Avilés Blonda lucía como pocas veces. Era el marco para iniciar un espectáculo imperdible.
Y mire que el resultado le ha valido todos los esfuerzos logísticos de reunir bajo un mismo espectáculo, artistas de estilos distintos y, a veces, claramente distanciados.
El programa
Las 22 canciones, y una más, hecha a petición del público con gritos de «¡Otra, otra!» fueron un recorrido por el gusto de tres generaciones de rockeros y rockeras, al incluir intepretaciones de grupos destacados en diversos momentos históricos del ritmo: Jethro Tull (Aqualung), Kansas (Carry on my wrd son), Rolling Stones (Satisfactions), Journey (Separate Ways), Queens (Bohemian Rhapsody, interpretada magistralmente por Cristal Marie y todo el elenco de vocalistas: Máximo Martinez, Boby Delgado, Eddy Alba y Héctor Aníbal Estrella. El ánimo del público fue alto y militante de principio al fin.
La música
El marco musical lo ofrece la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo y el del rock una selección de los mejores músicos de los grupos dominicanos, que incluyó a Iván Carbuccia, Clemente Portillo, Felipe Báez, José Diez y Miguel Martínez Roa (guitarristas); Rigoberto Zapata, Tomas Álvarez y Amín Domínguez (bajos); José Lazala y Gregory Cañas (batería) y Carlos Delgado en los teclados.
