Editorial

Nochebuena

Nochebuena

La Nochebuena se asocia con la alegría y esperanza que motiva el alumbramiento del Redentor desde un vientre inmaculado y con la oportunidad que ofrece esta celebración para que la sociedad dominicana reflexione sobre la necesidad de fortalecer a la familia, sostén esencial para evitar sucumbir ante la tempestad de antivalores que asola al mundo.

Los ruegos a Maria han de ser esta noche más intensos para que la Madre de Dios, iluminada por el Espíritu Santo, derrame caudales de bendiciones sobre un pueblo  agobiado por interminables penurias materiales y lacerado por la injusticia.

Miles de familias que malviven al otro lado de la verja de la miseria, recrean hoy la pobreza y limitaciones materiales del pesebre de Belén, pero podrán exhibir la riqueza  espiritual que significa ser depositario del inmenso amor del Hijo y el Padre.

Otros conglomerados familiares no deberían desperdiciar tan significativa ocasión para dar gracias al Altísimo por los dones conseguidos e implorarle que los ayude a ser generosos, solidarios y humildes para que la gracia divina no se aparte del seno hogareño.

La bondad, pureza y real significación de la Nochebuena quedan revalidadas cuando la familia se reúne, aun sea alrededor de un mendrugo de pan, para formular votos por la unidad, amor y reconciliación de todos sus miembros y reafirma voluntad de marchar unidos hacia el anhelado escenario de prosperidad material y espiritual.

A los dominicanos se les reconoce valor, entereza y consistencia para sobrevivir de peores momentos, porque ha sido siempre un pueblo bendecido de Dios que le ha otorgado sabiduría para rectificar errores y enderezar caminos. Por tanto, guirnaldas de esperanza y optimismo han de iluminarlo esta noche y siempre.

La clase dirigente nacional debería hoy reflexionar sobre si ha podido cumplir aun sea mínimamente las expectativas que sobre su quehacer se ha hecho el ciudadano ordinario o si se considera merecedora del aplauso por el cumplimiento de su deber, o del escarnio por mancillar la confianza colectiva.

Amor y confianza simbolizan la escena de Jesús, María y José en la improvisada posada de Belén, que sirve también de guía para que los dominicanos celebren hoy Nochebuena  plenos de  alegría, esperanza, solidaridad y confianza en el porvenir.

El Nacional extiende hoy un  mensaje de felicitación a todos sus lectores y anunciantes y a  la ciudadanía toda, con fervorosos deseos de que paz, salud y prosperidad se conviertan en artículos de uso y consumo masivo. ¡Dios bendiga al pueblo dominicano!  

El Nacional

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