El anuncio del Banco Central de que reducirá a partir de mañana las tasas de interés referidas a sus instrumentos financieros, incluídos los certificados de inversión colocados a través de ventanillas directas al público, deberá ser el punto de partida hacia una real disminución del costo del dinero y de los precios de bienes y servicios.
Los intereses aplicados a depósitos Overnight y Lombarda bajarán en 1.5 por ciento y todos los certificados sufrirán una reducción de dos puntos porcentuales, según adelantó el licenciado Héctor Valdez Albizu, gobernador de esa institución.
Como se sabe, las tasas de interés que prevalecen en el Banco Central sirven de referencia para las que aplica la banca comercial, por lo que se supone que el sistema de banca múltiple, de inversión o de desarrollo, procederán a reducir el valor de los intereses sobre los préstamos que colocan en los diferentes mercados.
Aunque esos niveles de reducción no guarden relación con las expectativas creadas sobre flexibilización de la política monetaria, no hay dudas de que la disminución en las tasas de interés que refiere el Banco Central han de surtir efectos en la disminución de los costos del dinero y de la producción e importación de alimentos y materias primas.
Las elevadas tasas de interés y las severas restricciones del crédito constituyen hoy principales trabas al desarrollo de la industria de la construcción y del sector agropecuario, sin mencionar las vicisitudes que confronta el comercio para agenciarse capitales frescos y competitivos.
La banca comercial obtuvo ganancias netas en 2008 por sobre los 12 mil millones de pesos, lo que indica que gran parte de esa rentabilidad se obtuvo por vía de la imposición de tasas altas, que los sectores productivos no están en capacidad de soportar.
Se reclama ahora rápida reducción en los precios de los fertilizantes y agroquímicos, como inicio de una disminución general de productos y servicios básicos, incluída la vivienda, pues parece llegado el momento de que las cifras halagüeñas sobre el comportamiento de la economía se trasladen desde los libros oficiales a la cotidiana realidad.
Las nuevas bajas en las tasas de interés anunciada por el Banco Central se recibe, pues, como una nota de alivio, en la seguridad de que se habrán agotado las justificaciones sobre altos inventarios, elevado costo del dinero y otros alegatos para mantener los pies sobre el cuello de los consumidores.
