Las dificultades denunciadas por la oposición y la advertencia del número dos del Gobierno de que los candidatos electos tendrían que juramentarse ante la polémica Constituyente ensobrecen los resultados de las votaciones del domingo en Venezuela.
Sin tales obstáculos sería solo un ejercicio de pataleo el cuestionamiento opositor a las 17 de las 23 gobernaciones con que se alzó el oficialismo.
Mientras la oposición se quejaba de los dislocamientos y las dificultades a los votantes, Diosdado Cabello agregaba lo que a todas luces era otra nota de inquietud al advertir que no asumirán sus cargos los ganadores que no juren ante la Constituyente.
Los resultados preliminares dados a conocer por el Consejo Electoral, que otorgaban una aplastante victoria al oficialismo, no han hecho más que disparar más las tensiones.
La oposición no ha tardado en atribuir al Gobierno la organización de un fraude para legitimarse en el poder. La comunidad internacional también ha cuestionado el proceso.

