Los jueces de la la Junta Central Electoral (JCE) que serán escogidos por el Senado en este mes de septiembre tienen la dificultad de que a menos de dos años para las elecciones presidenciales deben comenzar a implementar el cambio de la Cédula de Identidad y Electoral, con los nuevos datos biométricos.
Tan solo faltan 22 meses para que los jueces escogidos organicen las elecciones presidenciales, con el problema de que hay que abocarse junto a las urgentes tareas comiciales en reformar la Ley Electoral para adecuarla a la nueva Constitución, y crear la Ley Orgánica del nuevo Tribunal Electoral e instalar el nuevo organismo.
Otras tareas pendientes por la JCE son la nueva figura del diputado de ultramar, que serán siete en total, y supervisar y vigilar las convenciones de los partidos políticos para seleccionar sus candidatos presidenciales, que ya están en campaña interna.
Especialistas electorales entienden que en la conformación de la nueva junta, el Senado deberá de tomar en cuenta no desvertebrar el organismo de elecciones, porque sería poner en riesgo de retroceso institucional, ya que esos técnicos tienen que darle continuidad al trabajo ya hecho.
Se especula que los nueve jueces quieren quedarse en la JCE, pero se dice que Roberto Rosario es bailoteado para presidente del nuevo organismo, y que Eddy Olivares y Féliz Féliz están bien valorados.
Se dice en fuentes de la JCE que Julio César Castaños Guzmán se valora para el Tribunal Electoral y que Aura Celeste Fernández y otros irían a la Suprema y el nuevo Tribunal Electoral, pero solo son especulaciones.
Esos datos ofrecidos por especialistas electorales, es lo que se dice motivaron a los senadores, junto con las cúpulas de los partidos políticos, en priorizar la escogencia de los nuevos jueces, que según se supo al parecer hay el consenso de escoger uno propuesto por cada partido, como es ya tradicional, y dos independientes.
La Cámara Administrativa, que preside Rosario y son sus titulares José Aquino Rodríguez y César Féliz Féliz, dejaron preparado los datos biométricos, así como modernizaron las juntas municipales y tecnificaron las oficialías.

