WASHINGTON AP.- El presidente Barack Obama exhortó el miércoles a los militares egipcios a regresar sin dilación el control del país a un gobierno civil, pero no describió la destitución del presidente Mohamed Morsi como un golpe.
En un comunicado cuidadosamente redactado, Obama dijo que estaba profundamente preocupado por el hecho de que los dirigentes castrenses destituyeran al gobierno de Morsi y suspendieran la constitución.
Agregó que estaba ordenando al gobierno estadounidense evaluar lo que las acciones militares significaban para la ayuda que brinda Estados Unidos a Egipto.
De acuerdo con las leyes estadounidenses, el gobierno debe suspender la ayuda extranjera a cualquier nación cuyo mandatario elegido sea destronado en un golpe de Estado.
Estados Unidos provee 1.500 millones de dólares al año a Egipto en asistencia económica y militar.
Hago un llamado al ejército egipcio para que actúe rápida y responsablemente para devolver la autoridad a un gobierno civil elegido democráticamente tan pronto como sea posible mediante un proceso incluyente y transparente, y evitar cualquier arresto arbitrario del presidente Morsi y sus partidarios, dijo Obama.
Estados Unidos no apoya a ninguna de las partes en el conflicto, agregó Obama, pero está comprometido con la democracia y el respeto al estado de derecho.
