Quiero introducir mi compromiso felicitando muy sinceramente al presidente Danilo Medina Sánchez, con motivo de su nuevo cumpleaños, y que Dios lo siga iluminando y protegiendo en contacto con el corazón de su pueblo que sigue creyendo en usted.
La repostulación de Barack Obama en Estados Unidos, es reflejo útil como ejemplo que enseña en la política, confirmando que la misma no es solo ciencia y arte sino realidad, y a los dominicanos nos resulta de especial alegría por la gran cantidad de hermanos dominicanos que residen en esa gran nación.
Esperamos que el gobierno ceda un poco después del paquetazo fiscal aprobado, dejando los sinsabores naturales de los impuestos nuevos que generalmente solo afectan a las clases baja y media. Ser justo honra, analizar las reiteradas dificultades que logró superar Obama manejándose en un país conservador y tradicionalista y el más desarrollado del planeta, que amerita que el sector político lo analice a fondo.
Aquí vemos a un partido grande como el PRD, con méritos acumulados, y no ha podido recuperar el poder por muchos años, y un PLD desgastándose con 12 años en el poder.
¿Acaso no ha resultado fabulosa la victoria de Obama concitando el apoyo de los orientales, los africanos, los conservadores, los hispanoamericanos, los amigos cubanosamericanos, jóvenes y de avanzada edad, después de haber sido tan criticado, que hasta lo denigran por su color, origen y forma de ser?
Y logra apabullar a su contrincante, al candidato Mitt Romney, del poderoso Partido Republicano, con las mayores herramientas y recursos, y más azotado últimamente no solo por el aspecto económico sino climático con el huracán Sandy, cuyos estragos allí ascendieron a los 33 mil millones de dólares, cuando esa circunstancia casi siempre conspira contra todo.
Este fenómeno es digno de estudiarlo, aunque a nosotros no nos sorprendió porque lo veníamos estudiando. Hice públicas mis simpatías por esta misma columna y otros medios, con mis amigos aquí y en el exterior, modestia aparte.
Obama aprovechó su humildad, su mística, su fino tacto diplomático, para inspirar confianza en el corazón de los Estados Unidos, con 51 años cumplidos y los recursos del Partido Demócrata, que no le falló, inspirado en su genética de padre africano antropólogo keniano que apenas conoció y de madre que nació en Hawaii y abuelos maternos Irlandeses. Su rival, el contendor magistral Mitt Romney, del Partido Republicano, llamó a los republicanos a consensuar dicho déficit, en gesto democrático.
A propósito, Obama tenía dos discursos escritos, uno si perdía y otro como triunfador. Con todo esto, entra directamente al corazón de Norteamérica como uno de los grandes líderes que logra la reelección.
