Editorial

Odio y discrimen

Odio y discrimen

Con la muerte a balazos del  transexual Alejandro Correa Pichardo (Kelly) ayer  en la avenida Ortega y Gasset, suman  seis los asesinatos perpetrados contra travestis  que frecuentan  esa avenida y otras zonas  del Gran Santo Domingo.

Correa, de 28 años, quien era estudiante de término de  medicina en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), murió a causa de varios impactos de bala disparadas por  individuos que viajaban en una motocicleta.

El Grupo Trans Siempre Amigas (Transsa) informó en su página Web que Correa o Kelly aguardaba por clientes en el lugar donde cayó mortalmente herido.

Aunque  no está claro  si  ese homicidio fue perpetrado por odio, por razones pasionales o  mientras se ejecutaba un atraco, lo cierto es que  al menos  seis transexuales han sido  asesinados, la mayoría en la zona del ensanche La Fe.

Se mencionan los casos de “Madonna”, “Naty”, “Blondym”, “Yamilé” y “Kirsy”, todos asesinados a balazos o degollados, lo que debería llamar la atención de las autoridades sobre múltiples crímenes o agresiones a una población de jóvenes  que se  autodefine como sexualmente  divergente.

Ministerio Público y Policía están en obligación de  identificar a los asesinos del estudiante Correa y de  concluir todos los casos de asesinatos de este tipo,  aún no esclarecidos.

Aunque  cualquier modalidad de prostitución es definida como infracción penal en el ordenamiento jurídico nacional, las autoridades están en el deber de proteger vida y derechos de los transexuales, más aun cuando el comercio de sexo entre heterosexuales es permitido o tolerado.

 La sociedad no  puede ser indiferente  ante el drama de por lo menos  seis travestis o transexuales asesinados por razones que pueden atribuirse a odio o pasión.

 Otros jóvenes,  compañeros del estudiante asesinado,  alegan que   fungen como trabajadores sexuales, porque su condición de transexuales  les cierra puertas a otras opciones laborales.

Es momento, pues, de hablar de derecho y censurar  la discriminación.

El Nacional

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