Mano Amiga no sólo fue una misión solidaria, derrumbando prejuicios, que sirvió para demostrar que civiles y militares podemos trabajar juntos en situaciones de riesgos y desastres naturales con el objetivo de salvar vidas, con esta expresión el mayor general Hugo Rafael González Borrell inició su conferencia ante 18 oficiales de la Universidad de Defensa de los Estados Unidos, recién ascendidos a generales que estuvieron en el país.
El Grupo de Estudio Capstone, compuesto por oficiales del Ejército de los Estados Unidos, participaron de la referida conferencia donde se abordaron detalles importantes sobre las operaciones logísticas y de ayuda humanitaria en favor de Haití, que efectuaron las Fuerzas Armadas Dominicanas.
Posteriormente el oficial dominicano, que coordinó el plan militar de ayuda a los haitianos tras el terremoto del 12 de enero que dejó un saldo de más de 300 mil muertos en el vecino país, narró el drama de la haitiana Iliana Beatomie, quien excavó cuatro días con sus uñas y dedos para rescatar de entre los escombros a su hijo de seis años Fermín Credi, quien a pesar de los traumas en la cabeza no dejaba de llorar y clamar por ayuda.
Comandante, tengo un niño de seis años con traumas en la cabeza y el desprendimiento de un 90% de su oreja izquierda, y no tengo los equipos para la cirugía que amerita el caso. Si usted no se lo lleva se nos muere, explicó el médico a quien no tuve tiempo de preguntar su nombre, que estaba de voluntario en Sonapi, Zona Industrial de Haití.
En ese momento fue cuando me enteré de la hazaña de la mujer para rescatar su vástago, así como el precario estado de salud del infante. Dos horas después estaba a salvo en un hospital de la República Dominica, dijo González Borrell, ante las miradas incrédulas de los oficiales estadounidenses.
Mano Amiga
Con este nombre el Ministerio de las Fuerzas Armadas bautizó las operaciones de rescate, ayuda y solidaridad, del Estado dominicano para con Haití, apenas 24 horas después de que ocurriera el terremoto que mató a más de 300 mil de nuestros vecinos.
Las instrucciones fueron precisas: Ayudar sin límites y salvar vidas sin pensar en condición social o color de la piel.
Durante la jornada cruzaron la frontera para llevar ayuda o recoger heridos 4,751 vehículos livianos y pesados. Más de 25 misiones navales de ayuda humanitaria, en la que se entregaron más de 1000 toneladas de provisiones de medicinas, alimentos y frazadas.
El Plan Social de la Presidencia se hizo presente con alrededor de 10,200 quintales de alimentos crudos, para beneficiar un promedio de 1, 224,000 personas, lo que tuvo un costo de 30 millones 600 mil pesos.
De su lado, los comedores económicos instalaron nueve cocinas móviles que han servido 19,000 raciones diarias para un total de 228,000 en Haití. En la base de operaciones Ji maní 4 cocinas móviles que han servido 23,123 Raciones a personal de apoyo de las agencias involucradas, voluntarios, ONGs, hospitales y campamentos.
En la ciudad haitiana de Jacmel, fueron entregadas467 toneladas de ayudas humanitarias vía marítima por la Marina de Guerra. Mientras la Cruz Roja envió 3,336 unidades de sangre a los diferentes centros de salud haitianos y en poblaciones próximas a la frontera.
En la actualidad, se mantiene operando 4 centros de acopio de ayuda humanitaria en la Capital, Haina, Jimaní y Puerto Príncipe.
Durante la misión fueron distribuidos más de 4 millones de galones de agua potable a la población haitiana, para tal fin cada institución llevó su propia flotilla de camiones tanqueros para llevar el líquido directamente a las zonas afectas, campamento de damnificados y hospitales de campaña. También fueron realizadas más de 500 incursiones áreas desde el aeropuerto Las Américas, 43 desde el Gregorio Luperón, de Puerto Plata, 411 desde el Joaquín Balaguer, en Higüero. y 234 desde el María Montés, en Barahona.
Además se realizaron 1,010 operaciones a pacientes haitianos en estado grave. En el hospital General Melenciano, en Jimaní se realizaron 309 intervenciones, mientras en el Rosa Duarte, de Elías Piña 17. Otro centro fue el Buen Samaritano, de Jimaní 175.
Los casos más graves fueron enviados al hospital Darío Contreras, en Santo Domingo Este, donde se atendieron 260 casos. También el Jaime Mota, en Barahona 180. Otros hospitales fueron el Homs, Santiago, Plaza de la Salud, en Santo Domingo y el de Taiwán, en Azua.

