La Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (Oisoe) sigue súper caliente. Además de la supuesta mafia que controlaba la asignación y pago de obras, así como el escándalo en la remodelación del hospital Darío Contreras, ahora han aparecido unas auditorías en que la Cámara de Cuentas revela alarmantes irregularidades que se habrían cometido en el periodo 2010-13.
En obras por miles de millones de pesos en Hato Mayor, La Altagracia, María Trinidad Sánchez, La Romana y Monte Plata los auditores detectaron falta de documentación y proyectos cubicados pendientes de ejecución.
Otra irregularidad que cita la Cámara de Cuentas es que los planos para la ejecución de las obras no son los que evidencian las aprobaciones de la Oisoe. La auditoría, que cuestiona la operación del polémico organismo, debería ser remitida cuanto antes a la Procuraduría de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), aunque solo sea para cumplir con el protocolo.

