La Oficina Nacional de Meteorología (Onamet) emitió durante un simulacro de tsunami un aviso por posibles daños desde Punta Cana hasta Pedernales y desde Punta Cana hasta Samaná.
El temblor simulado fue de 7.6 en la escala de Richter y se registró a 40 kilómetros al sureste de Puerto Rico, originado a 10 kilómetros de profundidad, en la latitud 18.2 Norte y longitud 65.3.
De inmediato a las 9:08 desde el centro de pronóstico de Meteorología se emitió un alerta de tsunami y 10 minutos después se cambió por un aviso.
En el Centro de Operaciones de Emergencia al recibir la información se activaron las 22 instituciones que integran el organismo y comenzaron a tomar las medidas.
En primer lugar se ordenó la evacuación de todos los hospitales en la zona bajo aviso, entre ellos Robert Reid Cabral, Padre Billininí, los de San Pedro de Macorís, Azua, Higüey, y cualquier otro centro de salud localizado en las provincias bajo aviso de tsunami.
La representación aeroportuaria ordenó cerrar los aeropuertos internacional Las Américas y de Punta Cana.
El Cuerpo de Bomberos y los brigadistas de la Defensa Civil simularon desplazamientos por todas las áreas bajo aviso y pidieron refuerzos de ambulancias para salvar vidas.
El director del Coe, general Juan Manuel Méndez, y el representante de Operaciones, Edwin Olivares, se encargaban de supervisar que los representantes de los distintos organismos estuvieran complementando su trabajo.
En el operativo del Coe, Meteorología representada por Heriberto Fabián.
Justo a las 9:40 de la mañana el general Méndez ordenó que en 20 minutos todas las unidades que estaban realizando evaluaciones en determinados lugares debían salir y colocarse en lugares seguros.
También ordenó a la Fuerzas Armadas y la Policía asumir el control de las áreas bajo emergencia y sacar a cualquier persona que hiciera resistencia a movilizarse de las zonas costeras bajo aviso de tsunami.
El simulacro de tsunami fue realizado al mismo tiempo en todos los países del Caribe en coordinación con IOC Caribe de la UNESCO; la Administración Nacional de Océano Atmósfera, (NOAA); la Red Sísmica de Puerto Rico y el Centro de Tsunami del Pacífico.
Está basado en observaciones relativas al maremoto ocurrido en las Islas Vírgenes en 1867.
Al ejercicio sobre tsunami le precederá un sismo de magnitud de 7.6 grados y se limitará al área del Caribe.
Con esta simulación se pone a prueba las respuestas de los organismos encargados de las emergencias.

