DAMASCO. AFP. Ochenta personas murieron en los episodios de violencia el martes en Siria, en mayoría civiles, víctimas de la represión del régimen a pesar de su promesa de aplicar «de inmediato» el plan de paz del emisario internacional Kofi Annan, según informó el miércoles una ONG.
Cincuenta y ocho civiles murieron, 20 de ellos en la región de Taftanaz en la provincia de Idleb (noroeste), en el bombardeo y los disparos con ametralladora pesada, al igual que en los combates entre soldados y militares disidentes, precisó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Otros 15 civiles murieron en ataques del ejército contra la ciudad de Homs (centro) y el resto en otras ciudades del país, precisó.
Dieciocho soldados murieron en Homs, Idleb y Deraa (sur) en combates, así como cuatro desertores en Idleb, según la misma fuente.
Un balance anterior elevaba a 44 el número de muertos, de los cuales 31 civiles, el martes.
El régimen intensificó sus operaciones en contra de los feudos rebeldes pese a su promesa a Anna de retirar «de inmediato» sus tropas y tanques de los centros urbanos y haber finalizado la retirada antes del 10 de abril, había indicado el lunes la embajadora estadounidense en la ONU Susan Rice, cuyo país preside en abril el Consejo de Seguridad.

