Decir que Hipólito es el candidato presidencial del gobierno, es una mezcla de estupidez y desesperación. Decir que el gobierno ha comprado las empresas encuestadoras, incluyendo las del PRD y las del propio presidente del PRD, es una locura. Decir que los resultados de Gallup fueron manipulados, es decir que el gobierno compró al director del periódico Hoy, a Bienvenido Álvarez Vega, un hombre insobornable, y al empresario Pepín Corripio, dueño del grupo de comunicaciones que lleva su apellido, es otra locura.
Los jefes del grupo de Miguel Vargas. quienes se mostraban petulantes, atribuyéndose un 98% de aceptación, ahora gritan y patalean. No saben cómo detener el avance impetuoso, sereno y firme de la candidatura de Hipólito Mejía. Quieren provocarlo, hacer que se torne rabioso. Pero Hipólito no dice nada. Su enemigo principal no es Miguel Vargas, es Leonel Fernández. A Miguel ya lo derrotó. La convención de noviembre no hará más que ratificar su victoria.
El candidato del gobierno dentro del PRD no es Hipólito. No fue Hipólito quien intentó venderle el PRD al gobierno. No fue Hipólito quien firmó un pacto secreto con el presidente Leonel Fernández. No fue Hipólito que condujo al PRD a su peor derrota electoral para garantizar que el gobierno obtuviera todos los senadores. No es Hipólito el que le vende y le alquila edificios millonarios al gobierno. Hipólito no tiene cola que le pisen. No hay expedientes en su contra en el país, en España, ni en ningún otro país. Hipólito no forma parte de ningún cártel. Hipólito ni robó, ni mató.
Hipólito es un activo del PRD y del país. Si alguien ha hecho oposición, ese es Hipólito Mejía. Y lo hace con responsabilidad. Durante más de seis años el gobierno, con el apoyo de muchos del PRD que deberían estar en la cárcel por corrupción, ha mantenido una campaña mediática brutal en contra de Hipólito Mejía para matarlo políticamente.
Sabe que Hipólito no tiene miedo, no tiene intereses económicos en la construcción, en el turismo, ni en otros renglones, y está dispuesto a enfrentar al candidato oficialista.
¡Hipólito no es el candidato del gobierno, Hipólito es el candidato del PRD!

