La inauguración el próximo domingo de los XXXVII Juegos Barranquiteños y los actos con motivo del centenario de la batalla que se libró en la comunidad contra la ocupación norteamericana de 1916 remueven la querella sobre la mutilación del complejo presentada por el ministro de Deportes, Jaime David Fernández Mirabal.
Poco tiempo después de asumir el cargo Fernández Mirabal se querelló contra personas que se habrían apropiado de terrenos y solares del complejo, sin que a la fecha, al menos que se sepa, se haya tomado alguna decisión.
Bien que se recuerde la epopeya patriótica, pero que no se olvide investigar la apropiación irregular, siempre conforme con el expediente, de un patrimonio público. La apertura de los juegos y los actos con motivo de la gesta heroica es una ocasión propicia para que las autoridades deportivas reclamen que se aclare o actúe contra las personas que se han adueñado ilegalmente de terrenos, sin importar su signo político.

